Esperanza d’Ors: belleza y verdad del arte
¿En un mínimo espacio vital se puede respirar sin molestar a los demás? ¿Cuánto abarca ese mínimo espacio? Podríamos preguntárselo a los sobrevivientes clandestinos que viajan en contenedores. Muchos de ellos atraviesan océanos en busca de un refugio seguro. En su mayoría proceden de Latinoamérica o África Subsahariana donde huyen del hambre o la violencia y se aventuran hacia gélidos destinos, Suecia, Noruega o Canadá. Es una vieja historia que viene a recordarnos cuán poco hemos avanzado como especie. Arrancados de sus raíces, desde el siglo XVII hasta el XIX, los africanos fueron transportados a la fuerza hacia el Nuevo Mundo en los navíos negreros. Iban en pésimas condiciones de higiene y alimentación, tanto que muchos de ellos morían en la travesía. Lo cierto es que hasta entonces no se había visto una miseria igual, allí donde se hacinaban hasta 400 cautivos separados por sexo y edad. Los hombres permanecían desnudos y trabados para evitar que escaparan o se suicidaran durante ...