Escritoras y escrituras IV: George Sand, La petite fadette
George Sand es una de mis pasiones, no porque comulgue con ella en todo, dado que su Romanicismo en los asuntos amorosos puede ser empalagoso. Ya se sabe que concibe el amor como entrega y sacrificio, pero hay algo de masoquismo en sus personajes femeninos que hace que me rebele como, por ejemplo, en Elle et lui , que trata de sus tormentosos amores con Alfred de Muset. Lo que me gusta de Sand es, sin duda, la elegancia, la plasticidad y la penetrante verdad de sus argumentaciones. Me rindo no sólo a su inteligencia, sino a la forma como me viene dado ese caudal armonioso de saber, la precisión de la palabra que seduce con luminosa exactitud hasta transformar la percepción de la realidad, la palabra dicha con la entonación cautivadora, un don preciado que no todos poseen. Cierro las páginas de La petite fadette , que acabo de terminar, y mi primer impulso es volver a leer esta pequeña joya de la lengua francesa. George Sand la escribió en 1848, a su regreso a la tie...