Ruth Behar, Una isla llamada hogar
La nostalgia de Cuba embriaga no solo a quienes han tenido que abandonar forzosamente la isla, sino también a quienes no han salido de ella. Hay un género literario que deberíamos designar “Cuba en la distancia”, desde ese primer manifiesto de dolor en el que José Martí quiere despertar la conciencia de la metrópoli española ante las injusticias cometidas contra sus compatriotas. Tal vez las páginas más conmovedoras de Cabrera Infante, eterno exiliado expulsado por el régimen revolucionario, se encuentren en La Habana para un infante difunto , donde evoca su pobre infancia transitando por las calles de la ciudad, arrullado por el rumor de las olas y la caricia de las brisas marinas, en sus lentos atardeceres. Entre luces y sombras asedia la nostalgia de los que se fueron y de los que permanecen atrapados en la llamada “esmeralda fúlgida”, el lugar donde Colón situó el paraíso. Tal vez esa nostalgia se intensifica en quienes viven el desarraigo como la pérdida de la tierra prometida,...