<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-6297858491249770248</id><updated>2012-01-26T23:00:04.399-08:00</updated><category term='Mercedes Arriaga'/><category term='Adriana Hoyos'/><category term='escritoras y escrituras'/><category term='Literatura española Javier Marías'/><category term='Congresos'/><category term='George Sand'/><category term='Literatura latinoamericana'/><category term='independencia'/><category term='Darío Ruiz Gómez'/><category term='El salvador'/><category term='Narrativa argentina El túnel Ernesto Sabato'/><category term='Narrativa japonesa Natsume Soseki'/><category term='J. M. Coetze'/><category term='narrativa colombia'/><category term='Literatura en lengua inglesa'/><category term='Literatura española'/><category term='Literatura y Género'/><category term='La semilla de la ira'/><category term='mujeres'/><category term='Luis Fayad'/><category term='Irène Némirovsky'/><category term='Consuelo Triviño Anzola'/><category term='António Lobo Antunes Literatura portuguesa'/><category term='Literatura Francesa'/><category term='Literatura hispanoamericana'/><category term='novela'/><category term='Laura Zavaleta'/><category term='Milagros López Salvador'/><category term='Dasso Saldívar'/><category term='novela John Kennedy Toole'/><category term='literatura norteamericana'/><category term='congreso'/><category term='Alice Munro'/><category term='Latinoamérica'/><category term='poesía'/><category term='Antonio Muñoz Molina'/><category term='Literatura colombiana'/><category term='narrativa francesa'/><category term='Lucía Donadío'/><category term='Philip Roth'/><category term='Italia'/><category term='Universidad de Bari'/><title type='text'>Consuelo Triviño Anzola</title><subtitle type='html'></subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://consuelotrivinoanzola.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6297858491249770248/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://consuelotrivinoanzola.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>Consuelo Triviño Anzola</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16739834954260795119</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='31' src='http://2.bp.blogspot.com/_sOzjT8gncSE/S__Tn_vNiGI/AAAAAAAAAAM/a-v1LaUUNxA/S220/fotoblog.jpg'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>23</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6297858491249770248.post-6146721773375005138</id><published>2012-01-25T10:10:00.000-08:00</published><updated>2012-01-26T23:00:04.413-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Irène Némirovsky'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='narrativa francesa'/><title type='text'>Irène Némirovsky y la cultura judía</title><content type='html'>Primero fue &lt;i&gt;El baile&lt;/i&gt;, apasionante y descarnado relato sobre las complejas y difíciles relaciones entre madre e hija, condenadas a mirarse, una en el espejo de la otra, a ser rivales. Después la extraordinaria &lt;i&gt;Suite francesa &lt;/i&gt;que me reveló una exquisita y depurada prosa en la que se percibe la influencia de la gran literatura rusa, pero también de la tradición francesa. Luego,  &lt;i&gt;David Golder&lt;/i&gt;, feroz crítica a las debilidades de la cultura a la que se pertenece. El caso es que el talento de Irène Némirovsky es un regalo. Por un lado, está su excepcional inteligencia y su amplio horizonte intelectual. Por otro lado, su gran capacidad de penetración e implacable mirada, fiel solo a la profunda verdad que le revelan los hechos, los gestos, las acciones de los personajes, sus contradicciones, su alma desnuda. De ascendencia judía, nacida en Kiev en 1903 y sacrificada en el campo de concentración de Auschwitz en 1942,Irène se traslada a París con su familia en 1919, huyendo de la revolución bolchevique, como todos los ricos de la Rusia zarista. Allí se educa, se forma como escritora y alcanza un éxito precoz con sus primeros libros. Ahora acabo de leer &lt;i&gt;Los perros y los lobos&lt;/i&gt; con el corazón encogido, cuando pienso en la época en que escribió este libro publicado en 1940 y en su trágica suerte, la suya y la de su pueblo, la de aquellos con quienes compartió hábitos y rituales sociales: ricos, pobres, cultos o analfabetos. Ferozmente crítica con la tradición judía heredada, la desenmascara desde dentro. Y es que solo agazapada en las entrañas de los suyos puede distinguir el lado oscuro del éxito, su tenaz empeño por sobreponerse a la adversidad, sus virtudes y defectos, ese &lt;i&gt;factum&lt;/i&gt; que los conduce al sacrificio.&lt;br&gt; &lt;i&gt;Los perros y los lobos &lt;/i&gt; ahonda en los mandatos ancestrales de quienes arrastran pasadas culpas y temores que viajan a través de la sangre, generación tras generación, a partir de tres personajes que comparten la misma cultura, la misma sangre, aunque pertenecen a distintas clases sociales. Se trata de los Sinner, ricos y pobres, de Ada y Ben, los niños judíos que crecen en un gueto en Ucrania, expuestos a la marginación y persecución de una sociedad, no tanto por judíos, como por pobres. Se trata también de Harry, único heredero de los banqueros Sinner que crece en el otro extremo, rodeado de lujos y comodidades, protegido por una madre que quiere ahorrarle sufrimientos y se empeña en conducirlo por el camino de la felicidad, lejos de los harapientos parientes que un día irrumpen en su lujosa casa para recordarles quiénes fueron.&lt;br&gt; Pero la diferencia entre unos y otros está marcada por el tiempo, por uno o dos saltos generacionales en que los avatares de la fortuna brindan, o no, oportunidades de enriquecerse a quienes desarrollan las habilidades consideradas propias de su cultura: una ansia de éxito inmediato y una vehemencia que constituye su fuerza y debilidad, ese empeño en el ascenso y esa falta de escrúpulos a la hora de adquirir la riqueza, en la que fundan su esperanza de felicidad, ya sea mediante la usura, el oportunismo o los oscuros negocios que los ponen bajo sospecha, incluso cuando han alcanzado el lugar más elevado en la alta y exigente aristocracia europea. Es lo que piensa Ben y justamente lo que ocurre con los hermanos Sinner, tíos y tutores de Harry, admitidos con reservan por la exigente sociedad francesa debido a la oscuridad que se cierne sobre su pasado.&lt;br&gt;Pero los extremos se tocan aunque entre el pariente pobre y el rico se abra un abismo. Al fin y al cabo, los lobos y los perros comparten un mismo antepasado.Ben quiere demostrarsle a Ada que Harry sería igual que él de no ser por la inmensa fortuna en la que ha crecido y desarrollado determinados gustos, ademanes y hábitos sociales con los que pretende diferenciarse de los suyos y acercarse a los aristócratas franceses. Ada, quien me hace pensar en la pintora Natalia Goncharova, la legendaria esposa de Pushkin, en cambio, se empeña en distanciarse de los suyos menospreciando el dinero. Se entrega por entero a la pintura y a ese ideal amoroso irrenunciable que marca su vida desde que, siendo niña, tropezó con los ojos tristes de Harry.&lt;br&gt;Ada detesta cuanto ambicionan los suyos y quiere demostrar que es capaz de renunciar lo que más ama, sacrificar su felicidad para evitarle una desgracia a Harry. Sin saberlo, ella que repudia la resignación ancestral de los suyos, acaba inmolándose cuando decide huir, para evitarle el escándalo provocado por los sucios negocios de Ben, regresar a un país del Este de Europa donde los judíos sufren todo tipo de persecuciones y entre privaciones dar a luz a ese hijo de Harry que siente como lo único verdaderamente suyo.&lt;br&gt;Pero al final, la autora nos dice que no solo se trata de pertenecer a una cultura, sino de la relación que determinados individuos mantienen con el poder y lo que éstos arrastran en su ambiciosa carrera. Sorprende lo familiares que traídas al presente nos resultan sus críticas a las estrategias del poder y la desmedida ambición del hambriento y resentido, Ben Sinner, cuando la autora cuestiona sus turbios negocios y la complicidad de sus parientes lejanos con estas tácticas también conocidas por ellos:   “Maniobras audaces, inesperadas, millones ganados en una noche y arriesgados de nuevo al instante, ¡eso era lo que necesitaba, lo que a él le habría gustado…! Estafas, no. Negocios. Invertir en países sumidos en el caos, en Europa, en Asia… Prestarles dinero y llevarles a cambio minas, pozos de petróleo, concesiones de líneas férreas… ¡Así se enriquecía uno!”  Esta forma de enriquecerse es censurada cuando se juzga moralmente y se somete a la opinión pública, pero, en cambio, es perfectamente legítima cuando la clase privilegiada europea occidental se lucra de estos manejos.  Para evitar el escándalo, los Delarcher acallan los rumores sobre las indignas prácticas de los Sinner, con quienes se han emparentado, para proteger a su hija Laurence de un escándalo que la puede salpicar, si salen a la luz los sucios negocios de la familia del yerno, Harry Sinner, parte del engranaje, aunque no haya sido informado por los suyos de la procedencia de su fortuna. Y es que la desmedida ambición no distingue entre nacionalidades, familias, pueblos o culturas. El poder corrompe a todos por igual cuando no se fijan con claridad los límites morales, cuando la educación ha fallado desde lo más profundo en la formación del sujeto.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6297858491249770248-6146721773375005138?l=consuelotrivinoanzola.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://consuelotrivinoanzola.blogspot.com/feeds/6146721773375005138/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://consuelotrivinoanzola.blogspot.com/2012/01/irene-nemirovsky-y-la-cultura-judia.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6297858491249770248/posts/default/6146721773375005138'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6297858491249770248/posts/default/6146721773375005138'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://consuelotrivinoanzola.blogspot.com/2012/01/irene-nemirovsky-y-la-cultura-judia.html' title='Irène Némirovsky y la cultura judía'/><author><name>Consuelo Triviño Anzola</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16739834954260795119</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='31' src='http://2.bp.blogspot.com/_sOzjT8gncSE/S__Tn_vNiGI/AAAAAAAAAAM/a-v1LaUUNxA/S220/fotoblog.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6297858491249770248.post-3389440085535390236</id><published>2011-12-25T05:49:00.000-08:00</published><updated>2011-12-25T13:36:35.950-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='novela John Kennedy Toole'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='literatura norteamericana'/><title type='text'>La conjura de los necios y el capitalismo</title><content type='html'>&lt;i&gt;La conjura de los necios&lt;/i&gt; es una referencia indiscutible a la hora de abordar las contradicciones del capitalismo, en cuanto a su concepto del bienestar y de la libertad que promete a los seres humanos: el paraíso de prosperidad con el que sueña la clase trabajadora, por el que justifica años de esfuerzo, ahorro y sacrificio. Pero basta rascar levemente en la superficie de este edificio para entender que se trata de un perverso engaño. Es lo que tiene claro Ignatius J. Reilly, el protagonista de la novela del suicida John Kennedy Toole (Nueva Orleáns 1937-1969). Como muchas de las grandes obras, esta fue rechazada en las editoriales y se publicó, tras el suicidio de su autor, en 1980, gracias a la insistencia de la madre y al hecho de que una persona autorizada, con criterio e influencias, ayudara a que viera la luz.&lt;br&gt;  El protagonista, alter ego del autor, posee una cultura libresca y una formación humanística que le permite analizar la sociedad desde una perspectiva histórica, lo que lo lleva a una postura crítica/cínica que motiva su comportamiento excéntrico. Es como si prefiriese la huida a la locura desde, donde concibe un plan para jugarle una mala pasada a quienes manipulan a los individuos. La rueda de la fortuna gira sin parar, como el capitalismo, y alguien mueve los hilos, la idea medieval de esa &lt;i&gt;Deus machina&lt;/i&gt;…Pero Ignatius también conspira contra quienes pretenden redimir a los seres alienados por el trabajo, como su amiga Myrna que promueve la revolución desde la libertad sexual. Este personaje le sirve al autor para burlarse los discursos redentoristas que surgen en el seno del mundo académico.&lt;br&gt;  Así las cosas, el mayor acto de rebeldía de Ignatius es negarse a trabajar, evitar salir al mundo que le asigna un lugar en la cadena de trabajo. Con formación universitaria, duda del sistema educativo y en general, de todo lo que la sociedad capitalista le ofrece, servicios, sanidad, ocio... Prefiere encerrarse en los cines, o en su habitación, entregado a la escritura de una disparatada obra con la que pretende demoler los principios y convicciones de la sociedad. En realidad, se instala en su propio tiempo, el de la escritura, que consiste en perder el tiempo reflexionando, confabulándose en contra de aquellos que pretenden encauzarlo: la madre, el policía, el administrador de la fábrica, la amiga Myrna.&lt;br&gt;  Disfrazado, Ingnatius consigue infiltrarse en la fábrica de pantalones Levy Pants, una metáfora de la sociedad americana. En manos de incompetentes, sin que los dueños se interesen por ella, la empresa produce pantalones pasados de moda que nadie quiere. El protagonista descubre que la maquinaria funciona a pesar de la incompetencia de sus trabajadores, pues el capitalismo se alimenta a sí mismo de sus desperdicios. No necesita el sentido común ni la inteligencia, antes bien, estas son cualidades peligrosas para sobrevivir. La fábrica consume energía y no solo paga mal a sus trabajadores, sino que pospone su jubilación, alegando que deben seguir trabajando para no deprimirse, igual que la señorita Trixie, un personaje de cómic, como casi todos los de esta novela, quien intenta desesperamente obtener su pensión a los ochenta años.&lt;br&gt;  Entre la parodia y el humor negro, Kennedy Toole, no deja cabo suelto en esta historieta en la que transita por distintos estratos sociales, desde los bajos fondos donde se camufla la prostitución, venta de droga y de armas, lo único que les queda a los negros para sobrevivir; hasta las mansiones con sus alambradas y sistemas de seguridad, donde los ricos matan el aburrimiento, ajenos al funcionamiento de la máquina que los alimenta, dilapidando el resultado del esfuerzo de otros. Ante semejante perspectiva, Ignatius prefiere vender salchichas, lo cual es una deshonra para alguien de su formación intelectual, pero no lo es para el escritor en ciernes, en cuanto le permite observar el movimiento del mundo, aunque se enrede en absurdas situaciones, en equívocos en los que la capacidad imaginativa del ser humano oscila entre la ingenuidad y la perversidad.&lt;br&gt;  Podría pensarse que con unos personajes tan estereotipados la obra fracasaría en su pretensión de dar cuenta de las fuerzas que mueven esa rueda de la fortuna. Pero la genialidad del autor se manifiesta también, a la hora de trazar estos perfiles: el policía Mancuso, la enajenada señorita Trixie, la radical Myrna, la frívola en inconsciente señora Levy y su inútil marido, la alcohólica señora Really, con quienes se completa esa colcha de retazos que es la sociedad americana, compuesta por individuos que crean su propia burbuja de realidad para protegerse de la feroz maquinaria que los engulle poco a poco, día a día. Lo increíble es que pasados treinta, cuarenta años, esta metáfora del capitalismo mantenga su vigencia.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6297858491249770248-3389440085535390236?l=consuelotrivinoanzola.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://consuelotrivinoanzola.blogspot.com/feeds/3389440085535390236/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://consuelotrivinoanzola.blogspot.com/2011/12/la-conjura-de-los-necios-y-el.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6297858491249770248/posts/default/3389440085535390236'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6297858491249770248/posts/default/3389440085535390236'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://consuelotrivinoanzola.blogspot.com/2011/12/la-conjura-de-los-necios-y-el.html' title='La conjura de los necios y el capitalismo'/><author><name>Consuelo Triviño Anzola</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16739834954260795119</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='31' src='http://2.bp.blogspot.com/_sOzjT8gncSE/S__Tn_vNiGI/AAAAAAAAAAM/a-v1LaUUNxA/S220/fotoblog.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6297858491249770248.post-7066475446934700487</id><published>2011-12-14T12:17:00.000-08:00</published><updated>2012-01-02T12:16:17.160-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='George Sand'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Literatura Francesa'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='novela'/><title type='text'>Lo que encierra el nombre: la identidad en George Sand, un asunto movedizo</title><content type='html'>¿Qué queda de nosotras cuando se nos despoja del apellido, eso que sitúa a la persona en un linaje, una línea sucesoria de herencias y de sangres? ¿Qué queda de la persona si la apartan del hogar donde nació y la condenan al exilio y al anonimato? Es la pregunta que George Sand lanza en &lt;i&gt;La confession d'une jeune fille&lt;/i&gt;, un dardo envenenado contra los convencionalismos sociales a los que se ve sometida la mujer en calidad de subordinada, en la Francia de principios del siglo XIX, la que decapitó a su nobleza e instauró un nuevo orden. Inevitablemente, en ese contexto la identidad de la mujer está determinada no por sí misma, ni por la impronta de sus acciones, sino por ser hija de…, esposa de…, lo que le asigna un lugar en un contexto social, en una geografía, en una historia personal y colectiva.&lt;br&gt; &lt;i&gt;La confession d'une jeune fille&lt;/i&gt;, publicada en 1865 (que yo sepa, no ha sido traducida  al español), se instala entre 1805 y 1830 en la plenitud del Romanticismo. La historia tiene como protagonista a una joven que, a modo de confesión, expone sus dudas sobre su pasado, sobre el amor, la condición de la mujer, el matrimonio y la vocación intelectual que le da sentido a su vida. Lucienne de Valangis, que así se llama, desciende de una familia noble y vive como tal en su mansión veraniega en la costa mediterránea francesa. La joven se remonta a la infancia, y se proyecta hasta los veinte años, cuando "el destino" cambia de manera brutal su situación social. Si bien los orígenes de la niña son novelescos, las circunstancias de su vida no lo son menos. Primero es raptada, luego restituida a su hogar, después se le despoja de los bienes materiales, lo que la obliga a reinventarse, hasta que finalmente recupera el patrimonio y se despejan las dudas sobre su verdadera identidad, sin que importe si tiene derecho al nombre que lleva, o no.&lt;br&gt;Criada por la abuela en un pueblecito cercano al puerto de Toulon, la niña es repudiada por un padre que vive en el extranjero con otra familia y que no solo no la conoce, sino que la niega. Pero ella cuenta con el cariño incondicional de la abuela que la colma de afecto y se esmera por darle una educación exquisita, dejándola en manos de un preceptor quien orienta sus lecturas e inyecta en ella el amor por el conocimiento de las cosas, la pasión por el razonamiento, la elocuencia y el poder persuasivo de la palabra. En ese esfuerzo por convencer hay un tenso enfrentamiento de palabras que son razones y que ocultan motivos. El talento de George Sand nos deslumbra por su magistral dominio del idioma y por traer al presente sus revelaciones.&lt;br&gt;Si en la provincia se encuentran seres excepcionales de bondad y pureza franciscanas, entregados al estudio, como Frumence, el preceptor, o Jenny la niñera que se ocupa de ella como si fuera la madre —hasta el punto de sacrificar su felicidad a cambio de  la Lucienne—, también allí se encuentran personas mezquinas, envidiosas y celosas, capaces de las mayores bajezas para obtener lo que desean: los bienes y dones de Lucienne, ese apellido que no se puede comprar. Pero la nobleza, nos recuerda George Sand, se lleva dentro, aunque en apariencia se perciba como una cuestión de formalismos y de adornos.&lt;br&gt;Así, entre las fuerzas destructoras de sus ocultos enemigos y el poder edificante y reparador de las almas puras y generosas, transcurre la infancia de la pequeña Lucienne, hasta que se convierte en una mujer adulta con la potestad de decidir por sí misma. No obstante, no es consciente del papel que juegan en su vida las personas que la rodean, ni de la conspiración orquestada por su padre, para negarle el derecho a la existencia. Ante el fracaso de esa tentativa, éste pretende arrebatarle la fortuna, la posición social, a que tiene derecho por el apellido que lleva, todo lo que se supone encuentra al nacer. Lo más sorprendente no es que haya sido raptada cuando solo era un bebé, o que no se haya sabido de ella hasta los cuatro años, cuando su abuela la recupera, sino la forma como se teje la trama.&lt;br&gt; La obra es un ejercicio magistral de argumentación. Los personajes se defienden y atacan unos a otros, su versión surge mediante diálogos que cortan la respiración, o a través de cartas en las que George Sand les permite explicarse, para que los hechos y sus interpretaciones no lleguen solo a través de la mirada de un personaje, que puede estar equivocado en sus conclusiones. Es lo que le ocurre a Lucienne, que sucumbe a los argumentos de su primo, de cuya mala influencia no la salva su aguda inteligencia. Todo lo contrario, movida por la necesidad, o por el miedo a ahondar en sí misma, evita esa verdad interior que la perturba y en principio opta por la seguridad de los razonamientos prácticos, más acordes con los usos sociales.&lt;br&gt; Como joven romántica Lucienne, siente la necesidad de amar, pero teme al arrebato y al desorden de los sentidos, presiente que el amor es inconcontrolable que la condenaría a depender de otro ser. “El amor, ese fantasma presentido y persistente, pasó ante mis ojos y me inspiro cierto respeto, mezcla de escalofrío y acaso de disgusto”. Paradójicamente, lo más importante le ocurre cuando se ve reducida a ser nadie y se plantea una existencia anónima en la que, como el resto de los mortales, se puede ganar el pan con el sudor del esfuerzo, sin el privilegio de entregarse enteramente al estudio. Entonces el escaso tiempo para la lectura es vivido por ella como un regalo, después de la dura jornada.&lt;br&gt;Pero la trama se enreda aún más por las soluciones que se despliegan ante la opción de ser redimida por un hombre inmensamente rico, que sucumbe ante las virtudes de Lucienne. Ésta cede a esa pretensión por un deseo de vida y experiencia, más que por necesidad de protección. Al final se desenmascara el mundo de apariencias bajo las cuales se amparan los individuos: ni Lucienne es hija del marqués de Valangis, ni el supuesto márqués es marqués, lo que importa poco a la hora de definir la identidad de la muchacha, que ha ganado más en la adversidad que en la prosperidad heredada. En el nuevo orden se impone la persona y su valía depende de qué tanto se haya cultivado, del desarrollo su inteligencia y de sus conocimientos, más que de lo que haya heredado.&lt;br&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6297858491249770248-7066475446934700487?l=consuelotrivinoanzola.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://consuelotrivinoanzola.blogspot.com/feeds/7066475446934700487/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://consuelotrivinoanzola.blogspot.com/2011/12/lo-que-encierra-el-nombre-la-identidad.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6297858491249770248/posts/default/7066475446934700487'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6297858491249770248/posts/default/7066475446934700487'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://consuelotrivinoanzola.blogspot.com/2011/12/lo-que-encierra-el-nombre-la-identidad.html' title='Lo que encierra el nombre: la identidad en George Sand, un asunto movedizo'/><author><name>Consuelo Triviño Anzola</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16739834954260795119</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='31' src='http://2.bp.blogspot.com/_sOzjT8gncSE/S__Tn_vNiGI/AAAAAAAAAAM/a-v1LaUUNxA/S220/fotoblog.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6297858491249770248.post-2441582947604593136</id><published>2011-11-20T03:53:00.001-08:00</published><updated>2011-11-20T08:57:46.877-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='El salvador'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Literatura latinoamericana'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Laura Zavaleta'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='poesía'/><title type='text'>Laura Zavaleta, poesía bajo las piedras</title><content type='html'>Recibí una grata sorpresa el pasado 18 de noviembre escuchando a un grupo de poetas centroamericanas en Casa América. Estaban allí gracias al empeño de &lt;a href="http://www.concepcionbadosciria.es/"&gt;Concepción Bados Ciria&lt;/a&gt; quien hace parte de un proyecto que consiste en acercarnos a la literatura centroamericana, difundiendo la obra de sus poetas, mujeres. Destaca &lt;a href="http://www.artepoetica.net/Laura_Zavaleta.htm"&gt;Laura Zavaleta&lt;/a&gt; (El Salvador, 1982), entre estas voces que se afirman en su condición de mujeres en la resistencia, ante los avatares políticos que deciden la suerte de ese trocito de nuestra América herido a machetazos, desde que la gran potencia decidió dividirlo para apropiárselo. Recordemos que el Salvador, antiguo Cuscatlán, tierra de collares, en náhuatl, soportó en el siglo XX durante 12 años una guerra que dejó un saldo de 75.000 muertos. En ese contexto las mujeres llevaron sobre sus hombros el peso de la guerra, además de en calidad de víctimas, afrontando el reto de sostener el edificio social. A cambio no han obtenido ni el más mínimo reconocimiento, todo lo contrario, para abrirse camino con su escritura han tenido luchar contra la invisibilidad que las castiga condenándolas al silencio. Por esta razón su mérito ha consistido en dar vida, también en la ficción, y en buscar la belleza, o la armonía, en medio del horror y de las fuerzas que intentan borrarlas, esas barreras culturales que se resisten y que en periodos de paz hieren la inteligencia. Laura Zavaleta pertenece a una nueva generación de mujeres que miran desde las alturas las barreras mentales y siguen adelante. Pero ella, además, hurga en las profundidades de la tierra buscando la palabra poética, para nombrar lo innombrable, para referirse a lo que ya no es aquí y está más allá: dentro de nosotras. Así, se adentra en una zona de misterio, en la oscuridad y el silencio, viaja hacia la muerte, como Orfeo. ¿Cómo nombrar la muerte?, nos preguntamos. En su caso, creo que empieza por levantar las piedras bajo las cuales se ocultan los muertos, una forma de morir, de tocar el misterio. Su poesía nos sitúa en una zona de riesgo, en un campo minado. Ella sabe que bajo la tierra que pisa hay palabras que te destrozan, que dinamitan la conciencia, pero que también iluminan el camino con su dolorosa y herida verdad. Laura Zavaleta asume los riesgos y rastrea en las capas más profundas del idioma, para traernos estas minas que estallan en la página. Pongo como ejemplo un poema titulado: "Mujer y muerte" del que cito unos versos: “Querida, los segundos sin permiso, pasan / y todo es estrujado acá dentro/ en la cabeza cargo un nudo de inviernos y solo digo: / Cómo vas conduciendo la noche mientras desciende / de mi este largo hilo de hormigas/”. Es indudable que en aquella tierra central que une dos hemisferio, donde yacen enterrados antiguos dolores, florece la poesía con una potencia y una contundencia que nos devuelve la esperanza en el futuro de nuestra América y en el poder creador de sus mujeres, frente a la pulsión destructora que amenaza no solo a la cultura y a la tradición de que somos parte, sino a la vida.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6297858491249770248-2441582947604593136?l=consuelotrivinoanzola.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://consuelotrivinoanzola.blogspot.com/feeds/2441582947604593136/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://consuelotrivinoanzola.blogspot.com/2011/11/laura-zavaleta-poesia-bajo-las-piedras.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6297858491249770248/posts/default/2441582947604593136'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6297858491249770248/posts/default/2441582947604593136'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://consuelotrivinoanzola.blogspot.com/2011/11/laura-zavaleta-poesia-bajo-las-piedras.html' title='Laura Zavaleta, poesía bajo las piedras'/><author><name>Consuelo Triviño Anzola</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16739834954260795119</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='31' src='http://2.bp.blogspot.com/_sOzjT8gncSE/S__Tn_vNiGI/AAAAAAAAAAM/a-v1LaUUNxA/S220/fotoblog.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6297858491249770248.post-1221162507368682395</id><published>2011-10-06T12:31:00.000-07:00</published><updated>2011-10-08T06:33:57.462-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Literatura colombiana'/><title type='text'>El verano que dejamos atrás</title><content type='html'>Volver de vacaciones en el otoño es como caer de golpe en el campo para iniciar un partido sin entrenamiento. Cuesta retomar los hábitos que le dan sentido a la vida, como este de escribir. Claro que no faltan cosas que contar, todo lo contrario. Mis días de septiembre han pasado volando, pero queda el eco de las voces familiares, de las amistades y, sobre todo, los libros que traigo "de allá" de la Fiesta del libro de Medellín, a la que asistí gracias a mis amigos Darío Ruiz y Lucía Donadío, quien ha hecho posible la reedición de &lt;em&gt;Prohibido salir a la calle&lt;/em&gt; en Silaba. Esto motivó la presentación del libro en el entorno de La Fiesta del Libro, así como la invitación de la organización y los encuentros con personas tan entrañables como cordiales, que abundan en esta ciudad, donde la suerte me ha llevado en los últimos años. Estoy en deuda con Medellín por la generosidad de sus gentes y el rigor de quienes ponen en el trabajo la pasión y el respeto por el otro. Esto es lo que me han transmitido las personas con quienes me he cruzado en mis breves e intensas visitas. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por un lado, me resultó grato el encuentro con los niños y niñas del Columbus School que me sorprendieron con sus preguntas y a quienes dedico afectuosamente mi novela; por otro, reconforta ver las firmas de amigos y amigas en esta impecable revista de cuento &lt;em&gt;Odradek&lt;/em&gt; que me ofrece un espacio, entre ellos, Elkin Restrepo de quien traigo &lt;em&gt;La visita que no pasó del jardín&lt;/em&gt; -que no se refiere a mí, que si pasé por el Jardín botánico, donde se celebró la Fiesta del Libro, pero me implica-, con poemas como (un) “Tesoro” del que guardo estos versos: "De toda pérdida/ se hace un tesoro, // una luz más rica/ con que acompañar/ los pensamientos. // Un macizo paisaje,/ donde lo hondo/ vuelve piedra/ el afuera…"; también estoy en deuda con los amigos de la revista digital &lt;a href="http://www.revistacronopio.com"&gt;Cronopio&lt;/a&gt;, Juan Manuel Zuluaga y Andrés Pélaez que se inventaron la mesa “Cuentos para dormir y despertar", lo que posibiltó la charla con escritora y columnista &lt;a href="http://www.elcolombiano.com/BancoConocimiento/S/sobre_un_rito_de_iniciacion/sobre_un_rito_de_iniciacion.asp?CodSeccion=219"&gt;Ana Cristina Restrepo&lt;/a&gt;. Otro recuerdo especial guardo de las entusiastas talleristas (solo había dos señores) de la &lt;a href="http://www.bibliotecapiloto.gov.co/"&gt;Biblioteca Pública Piloto&lt;/a&gt; que se dan citan con Lucía Donadío para compartir lecturas y que dejaron sus tareas para escucharme. Mi reconocimiento a labor creadora, recreadora, promotora y editora de Lucía que en dos años ha batido record con treinta títulos en &lt;a href="http://www.silabaeditores.com"&gt;Silaba&lt;/a&gt;, que reúne en su catálogo a autores colombianos de reconocido prestigio como el propio Darío Ruiz, Freddy Téllez y Ricardo Cano Gaviria, con quienes se inicia la colección de narrativa; igualmenete para las amigas de la editorial EAFIT, Ana María Cano y Esther Fleisacher, también autora de la editorial Sílaba, quienes primorosamente han dado forma de libro al merecido homenaje rendido a Darío Ruiz Gómez en una selección de sus cuentos, &lt;a href="http://www.eafit.edu.co/agencia-noticias/historico-noticias/2011/septiembre/Paginas/cultura-eafit-fiesta-del-libro-cultura-medellin.aspx"&gt;Entre muros&lt;/a&gt;, que se presentó en la Fiesta del libro. No olvido la mesa que moderó &lt;a href="http://bitacora.eafit.edu.co/?p=3646"&gt;Claudia Ivonne Giraldo&lt;/a&gt; en la que participamos con Pola Oloixarac, autora de &lt;em&gt;Tesis salvajes&lt;/em&gt; y donde abordamos temas como “la escritura de mujeres” ¿distinta de la “de los hombres”?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entre los tesoros, reservo para momentos futuros &lt;em&gt;La risa del sol&lt;/em&gt;, de Esther Fleisacher, &lt;em&gt;Esperando tus ojos&lt;/em&gt; de José Zuleta, &lt;em&gt;El cuarto secreto&lt;/em&gt; de Clauda Ivonne Giraldo y &lt;em&gt;Los invisibles pájaros del alma&lt;/em&gt; de Oreste Donadío, entre otros. Confío en que su hondura asigne la solidez de la piedra a estos libros que prometen. Es lo que presiento al leer “Amanecer” de este último: "Agujas trasparentes /tejen la luz del sol: /el canto de las aves./ A sus trinos ofrece/ las cenizas despiertas/ de tu corazón”. ¡Gracias, Orestes, gracias a ustedes…!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://www.revistacronopio.com"&gt;&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6297858491249770248-1221162507368682395?l=consuelotrivinoanzola.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://consuelotrivinoanzola.blogspot.com/feeds/1221162507368682395/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://consuelotrivinoanzola.blogspot.com/2011/10/el-verano-que-dejamos-atras.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6297858491249770248/posts/default/1221162507368682395'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6297858491249770248/posts/default/1221162507368682395'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://consuelotrivinoanzola.blogspot.com/2011/10/el-verano-que-dejamos-atras.html' title='El verano que dejamos atrás'/><author><name>Consuelo Triviño Anzola</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16739834954260795119</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='31' src='http://2.bp.blogspot.com/_sOzjT8gncSE/S__Tn_vNiGI/AAAAAAAAAAM/a-v1LaUUNxA/S220/fotoblog.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6297858491249770248.post-5303588491758526496</id><published>2011-06-12T08:33:00.000-07:00</published><updated>2011-06-16T00:13:30.611-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Literatura española Javier Marías'/><title type='text'>Los enamoramientos: María ce n’est pas moi.</title><content type='html'>El punto de vista es uno de los retos más difíciles para un narrador. Si no lo tiene claro, éste no podrá seguir adelante con la historia, y si avanza, tendrá pocas posibilidades de convencer al lector. Ya lo dicen los lectores entendidos, que nos dan siempre la medida de nuestros logros o fracasos. No importa si lo que se cuenta es verdad o mentira. Lo que convence es la forma de contar y en ello tiene mucho que ver el punto de vista. Por eso, si se elige una primera persona, es preciso diferenciar el yo, sujeto de la enunciación, del yo protagónico, sujeto del enunciado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La última novela de Javier Marías, &lt;em&gt;Los enamoramientos&lt;/em&gt; me ha puesto a pensar en el problema del sujeto de la narración. Sucede muchas veces en las novelas de infancia, por ejemplo, que el narrador adulto se traslada a la infancia para asumir el punto de vista de un niño. En estos casos, se correrá el riesgo de que el narrador sea un niño adulto, no el verdadero niño. Lo mismo ocurre cuando se elige el punto de vista de un personaje de otro género. Si el narrador es un hombre que adopta el punto de vista de una mujer, tendría que vivir y sentir como mujer cuando narra en primera persona, o difícilmente podrá convencer al lector. Si un autor construye un personaje femenino ha de penetrar su alma. Sólo así podrá decir como Flaubert: “Madame Bovary c’est moi”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;He de confesar que esta novela de Marías me ha resultado muy interesante como tema. Que un libro sobre el amor se convierta en una reflexión o digresión, que en el caso de Javier Marías es lo mismo, sobre la muerte, la crueldad, la traición y la impunidad, constituye una gran paradoja. Sin embargo, hay algo que va más allá del tema y es la postura del autor/narrador, que en este caso se encuentra, ante el espejo. No hay un punto de vista femenino ni masculino, pues las diferencias entre los personajes aquí desaparecen.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De lo que se trata en estos enamoramientos es de un juego de espejos y de un compás de espera que se marca en este relato, sereno y pausado, para introducirnos en el mal y en sus oscuros motivos. No hay hombre ni mujer, sino distintas caras de Javier Marías. Es una puesta en escena del propio Marías vestido de hombre o de mujer (Víctor/ Victoria).  En definitiva: no hay María Dolz ni Javier Díaz Varela, los dos son el mismo Marías, como indican sus nombres. Así, Javier Marías travestido juega a ser María Dolz, la editora discreta y pasiva que espera el momento en que ese ser que se oculta bajo el nombre de Javier, la requiera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;María Dolz es una mujer que haría rabiar a muchas feministas por su posición subordinada ante el hombre. Éste marca las reglas del juego: encuentros y duración de los mismos, ya que con sus llamadas y requerimientos le exige disponibilidad sin ofrecer garantías. El amor pasivo de María por Javier, que es su opuesto, y que se concreta en una entrega incondicional, a cambio de instantes de felicidad, convence poco. Sin embargo, seguimos porque lo que nos dice el narrador nos resulta interesante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El enamorado, al contrario que la mujer, es un hombre tan activo que asesina a quien se interpone entre él y su objeto de deseo, pero, a la vez, es pasivo porque el amor no es algo que se impone a la fuerza, sino que doblega al enamorado obligándolo a esperar, como espera Javier a que Luisa haga el duelo por su marido y lo acepte. De las oposiciones entre Javier y María se construye el relato en el que se entreveran significados, etimologías, referencias literarias leit motifs que le dan sentido y que justifican las 401 páginas que lo encierran.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En estos enamoramientos con un crimen pasional que pasa por homicidio fortuito, Marías es una editora con alma de escritor, que espía en la cafetería lo que ocurre con una pareja glamurosa y aparentemente feliz. Espiando, María también se entera de que Javier, el hombre que ama y espera (a que la llame), es un asesino. Sin embargo, el descubrimiento de esta verdad no la mueve a abandonarlo, todo lo contrario, María se queda para saber más acerca del enigmático Javier, ese inquietante personaje.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A medida que avanzamos en la narración tenemos claro que Javier Marías es, a la vez, Javier Díaz Varela, el asesino que se defiende y que pretende convencerse de su no culpabilidad, porque no ha ejecutado directamente el crimen. Pero el escritor que asesina a sus personajes, asesino en la ficción narrativa, tampoco puede escapar de esa condición, aunque  encarga el trabajo sucio a su cómplice, un personaje de dudosa reputación. Marías sugiere que el acto de quitarse de en medio a alguien es algo corriente en las esferas de poder, y no debe extrañarnos que el móvil sea el amor o la piedad, o simplemente el cumplimiento de un mandato cuya finalidad es evitar el sufrimiento. Así nos prepara para hacernos cómplices, junto con María, del crimen de Javier.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero si de lo que se trata es de desvelar la verdad de los hechos, lo que no ocurre en al final de este relato, entonces no se colman las que se suponen exigencias del lector que pediría una explicación. Javier Marías lo sabe y justifica el silencio de María cuestionando al texto mismo, el libro como algo cerrado, que guarda una verdad, ese ser pasivo que espera ser abierto para revelar su verdad, como María, que permanece pasiva ante el crimen y la impunidad, a la espera de que alguien abra las páginas del libro, que no ha escrito, pero que ha vivido, mejor espiado (no expiado), y así quien lo lea se pueda enterar de que Javier es un asesino. He aquí un campo de reflexión por explorar y es el de la pasividad ¿femenina? del libro que espera ser abierto.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6297858491249770248-5303588491758526496?l=consuelotrivinoanzola.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://consuelotrivinoanzola.blogspot.com/feeds/5303588491758526496/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://consuelotrivinoanzola.blogspot.com/2011/06/los-enamoramientos-marias-ce-nest-pas.html#comment-form' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6297858491249770248/posts/default/5303588491758526496'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6297858491249770248/posts/default/5303588491758526496'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://consuelotrivinoanzola.blogspot.com/2011/06/los-enamoramientos-marias-ce-nest-pas.html' title='Los enamoramientos: María ce n’est pas moi.'/><author><name>Consuelo Triviño Anzola</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16739834954260795119</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='31' src='http://2.bp.blogspot.com/_sOzjT8gncSE/S__Tn_vNiGI/AAAAAAAAAAM/a-v1LaUUNxA/S220/fotoblog.jpg'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6297858491249770248.post-5886462902360482630</id><published>2011-05-02T03:31:00.000-07:00</published><updated>2011-05-08T07:24:48.291-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Narrativa argentina El túnel Ernesto Sabato'/><title type='text'>Adiós a Ernesto Sabato</title><content type='html'>Hay libros que marcan un antes y un después en tu vida. Uno de esos libros fue &lt;em&gt;El túnel&lt;/em&gt; de Ernesto Sabato que leí siendo muy joven, mientras buscaba, casi de manera angustiosa, las formas de expresión de esa inquietud permanente que me empujaba a la soledad. Resultaba contradictorio aislarse del mundo y, a la vez, sentirse plena de vida y de deseos de experiencias. Pero así se presentaba el destino de quien eligía la escritura, siendo casi adolescente. Lo que más me atormentaba en aquella época era pensar que no tenía nada que contar, a pesar de sentir una imperiosa necesidad de escribir. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por aquellos años descubrí &lt;em&gt;El túnel&lt;/em&gt; que para mí fue una revelación. Bebí de un tirón la compleja y difícil historia de amor del pintor Juan Pablo Castel y de María Iribarne, en un estado de febril ansiedad, temiendo lo inevitable. Mientras leía el testimonio del artista atormentado, que empezaba confesando su crimen, me parecía que yo misma había vivido y escrito aquella historia que salía con una fluidez pasmosa y me dejaba en un estado de gracia. Convencida de que también podría escribir alguna vez un libro así, curaba mi frustración leyendo otros libros, en busca de historias cargadas de la vida, de las emociones que me faltaban. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tengo un especial cariño a este libro sobre el que posteriormente di clases en la universidad lo que me permitió comprobar, una vez más, su poderoso influjo y su capacidad de motivar otras lecturas. Me impacto el encuentro de la pareja ante un cuadro que evoca la maternidad, el momento feliz en que hacemos parte de otro ser, mientras flotamos en una sustancia tibia, libres de la angustia existencial, y que da lugar a afirmaciones demoledoras: “Que el mundo es horrible, es una verdad que no necesita demostración”, dice Castel. Ahí están los campos de concentración, prueba de la inusitada crueldad del ser humano y de su poder destructor. Pero no solo la crueldad, sino además la vanidad y la soberbia, son cuestionadas por el protagonista que persigue la pureza con obstinación, llevando ese deseo hasta las últimas consecuencias. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los razonamientos de Castel, por lógicos que nos parezcan, no pueden conducirlo sino al error y al fatal desenlace del que nos hace partícipes desde la primera página de su testimonio. También la ambigüedad de María Iribiarne, con sus verdades a medias, tiene mucho que ver en el estado de ánimo del artista atormentado, carcomido por los celos. Allende, el ciego, se presenta como una barrera infranqueable y el sentimiento de impotencia mueve a Castel a la crueldad, mucho más al conocer el círculo en el que se mueve María, que le resulta de una frivolidad intolerable. El contacto con este mundo no hace otra cosa que confirmar sus teorías sobre el ser humano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El encanto de esta narración emana no solo de unos personajes químicamente puros, sino de la atmósfera de una Buenos Aires cosmopolita a donde llegan los emigrantes europeos derrotados, en busca de oportunidades y en cuanto se les presentan las oportunidades de triunfo renace en ellos el orgullo y la vanidad, lo que confirma las teorías existencialistas de Castel. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los personajes atraviesan lugares míticos de la ciudad, como las dependencias de la Sociedad Psicoanalítica, el banco de la Recoleta de la Plaza de Francia, la estación de Constitución, o el bar de la calle 25de Mayo, con su poder evocador. Estos espacios nos transmiten la atmósfera de una ciudad moderna en la que el individuo solitario convive con sus fantasmas, ante la sonrisa indiferente de quienes participan del bullicio de las calles y de las reuniones sociales. Allí las personas hablan, pero no se comunican, lo que resulta frustrante para Castel que, desesperado, busca la comunión con el otro, esa fusión que solo es posible antes de nuestro nacimiento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡Adiós, querido e inolvidable Sabato, y gracias por dar vida a María y a Juan Pablo, en aquellos diálogos que hicimos nuestros -somos palabra- y en los que vivirás, gracias a la magia de la escritura!&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6297858491249770248-5886462902360482630?l=consuelotrivinoanzola.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://consuelotrivinoanzola.blogspot.com/feeds/5886462902360482630/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://consuelotrivinoanzola.blogspot.com/2011/05/adios-ernesto-sabato.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6297858491249770248/posts/default/5886462902360482630'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6297858491249770248/posts/default/5886462902360482630'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://consuelotrivinoanzola.blogspot.com/2011/05/adios-ernesto-sabato.html' title='Adiós a Ernesto Sabato'/><author><name>Consuelo Triviño Anzola</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16739834954260795119</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='31' src='http://2.bp.blogspot.com/_sOzjT8gncSE/S__Tn_vNiGI/AAAAAAAAAAM/a-v1LaUUNxA/S220/fotoblog.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6297858491249770248.post-5668488195274961833</id><published>2011-03-13T13:25:00.000-07:00</published><updated>2011-03-13T13:46:55.343-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Narrativa japonesa Natsume Soseki'/><title type='text'>Kokoro: desde el corazón</title><content type='html'>Quiero rendir un homenaje al Japón y a su literatura en estos momentos en los que apenas puedo pensar viendo las imágenes de destrucción que asolan ese desconocido y enigmático país, del que tengo algunas referencias literarias: Mishima, o Kawabata a quien he leído en francés: &lt;em&gt;Tristesse et beauté&lt;/em&gt;, texto, como casi todos los que conozco de autores japoneses, en el que la muerte asedia a los personajes. De sus páginas me llega la gracia de los jardines a donde van a pasear los amantes, próximos a separarse, la ceremonia del té, la iconografía que ilustra los estilizados cuadros en los que aparecen aquellas mujeres lejanas en su tocado tradicional, la diáfanas habitaciones en las que se recogen los amantes o meditan solitarios los personajes. También está Murakami, más cerca de nosotros, pero inmerso en su tradición, como los que acabo de mencionar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quiero recordar &lt;em&gt;Kokoro&lt;/em&gt; esta novela de Natsume Soseki porque la tengo más presente y porque "Kokoro", según aclara el traductor Carlos Rubio, es un término cargado de significados que abarcan desde corazón, mente, interior, espíritu, alma, etc. Nacido en Tokio en 1868, Soseki nos acerca al dolor de exisistir con el peso de la culpa y con la tentación del suicidio, que se apodera de las seres humanos, atrapados entre el deber y el instinto. Kokoro subraya el valor del silencio que se impone en las relaciones íntimas, dando sentido al relato en primera persona en la que se nos presenta la figura del maestro. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es justamente en una casa de té donde el narrador conoce al maestro, al que primero observa con paciencia durante unos días, a la espera de una oportunidad que propicie ese acercamiento convocando al azar, un gesto, un movimiento, como la caída de un objeto, de modo que pueda agacharse a recogerlo y entregárselo como muestra de cortesía. Solo eso que se nos da en un tiempo y un compás de espera que oculta la ansiedad. Lo demás parece darse de manera espontánea: seguirlo cuando se adentra en el mar e iniciar así una conversación. La amistad requiere su tiempo, la contención del impulso propio de la juventud, en contraste con el ritmo de la madurez. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El primer paseo que dan los personajes es al cementerio donde visitan la tumba de un amigo. Así el discípulo se irá introduciendo en la vida del maestro y hará amistad con la esposa, lo que le permitirá conocer otros aspectos de la vida del &lt;em&gt;sensei&lt;/em&gt;, como lo llama, lo que abrirá más interrogantes en torno a su enigmática personalidad, al aislamiento y al silencio respecto a su pasado y al empeño en no herir los sentimientos de la esposa. “Antes de destruir la felicidad de su esposa, prefirió destruir su vida”, dice el narrador. Lo cierto es que a medida que avanzan en el diálogo, la relación entre ambos es más intensa, porque cada uno abre su corazón y se asoma a los abismos interiores. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tras encuentros y desencuentros que tienen que ver con las obligaciones que debe cumplir el joven con los suyos y consigo mismo, en la búsqueda del camino que ha de seguir en la vida, la sombra del maestro se cierne como un interrogante que encierra las claves de su destino. Consciente de eso, antes de morir, el &lt;em&gt;sensei&lt;/em&gt; le deja en herencia el testimonio de su vida, su secreto, algo que ni siquiera le revela a la esposa, lo que le permite comprender al discípulo, no solo las advertencias que le hacía, sino el dolor que anidaba en su corazón. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En una larga carta el maestro le refiere los males padecidos, la orfandad y la crueldad de los familiares que se ocuparon de él y las complejas relaciones con su amigo de la infancia y juventud a quien llama K. Éste es una figura excéntrica, entregado a la lectura de los libros sagrados, que se interpone entre el maestro y la muchacha que ama, sembrando dudas y llenando de sombras su horizonte, hasta desaparecer, dejando una herida abierta. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así, agobiado por la culpa, el &lt;em&gt;sensei&lt;/em&gt; se debate entre la tentación del suicidio y el deber de permanecer al lado de su esposa. Su vida, aparentemente sencilla, en verdad libra penosas batallas interiores, lucha contra el impulso de muerte: “Esa fuerza que me atenaza el corazón y que no me deja realizar ninguna acción, tan solo me deja libre el camino de la muerte”, destino que pretende anticipar para acabar con el tormento de existir.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6297858491249770248-5668488195274961833?l=consuelotrivinoanzola.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://consuelotrivinoanzola.blogspot.com/feeds/5668488195274961833/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://consuelotrivinoanzola.blogspot.com/2011/03/kokoro-desde-el-corazon.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6297858491249770248/posts/default/5668488195274961833'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6297858491249770248/posts/default/5668488195274961833'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://consuelotrivinoanzola.blogspot.com/2011/03/kokoro-desde-el-corazon.html' title='Kokoro: desde el corazón'/><author><name>Consuelo Triviño Anzola</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16739834954260795119</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='31' src='http://2.bp.blogspot.com/_sOzjT8gncSE/S__Tn_vNiGI/AAAAAAAAAAM/a-v1LaUUNxA/S220/fotoblog.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6297858491249770248.post-3737539252407143442</id><published>2011-02-09T11:52:00.000-08:00</published><updated>2011-02-13T09:36:01.273-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='António Lobo Antunes Literatura portuguesa'/><title type='text'>António Lobo Antunes. Memoria de elefante</title><content type='html'>Hacía mucho tiempo que no escuchaba hablar de su oficio a un escritor de casta, para mí, el autor que asume el trabajo creador con todos los riesgos. No me refiero solo a abandonar una carrera para dedicarse a escribir como un profesional de la escritura (escritores/escribidores –Barthes), sino a sumergirse en las aguas del idioma e ir cada vez más al fondo, más allá de la apariencia de las cosas, intentado desentrañar su misterio. Escribir es traducir lo intraducible, el gemido, la soledad, la angustia, la culpa, la felicidad, emociones que se expresan sin palabras, que asoman al rostro modificando con el gesto, el ademán o la mirada, nuestra percepción del otro. Un nudo de emociones nos hunde o nos salva y el escritor es un artesano paciente que desenreda la madeja para saber qué tan larga es la cuerda, de dónde surge, hasta dónde llega, qué aprisiona y porqué.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero una cosa es lo que un autor dice, lo que opina sobre la escritura, sobre el arte y la literatura y otra es la forma como concreta su postura vital en la obra, lo que nos transmite a los lectores. En el caso de Lobo Antunes, es posible entender e incluso vivir en sus libros ese esfuerzo por “ir más allá” en busca de una verdad que nos redima del peso de una educación, de una historia, del pasado que limita nuestras ansias de existir tal como somos y no como los demás desean.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Memoria de elefante&lt;/em&gt;, un libro que el autor dice apreciar poco por ser de los primeros, me resulta entrañable como todos los primeros libros que adolecen de imperfecciones que los humanizan. La perfección es inhumana para muchos pueblos. De hecho, los fabricantes de alfombras dejaban un hilo fuera del tejido para que la geometría de la forma se rompiera con una línea equivocada. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La trama es lo de menos, declaraba Lobo Antunes en la charla impartida el pasado 7 de febrero en el &lt;a href="http://www.cervantestv.es/informativos/2011/febrero/informativo_528.htm"&gt;Instituto Cervantes&lt;/a&gt;,de Madrid. Lo que importa en &lt;em&gt;Memoria de elefante&lt;/em&gt; es la forma como el autor recurre a la tercera persona para penetrar en la conciencia de su alter ego, el psiquiatra sobre quien se nos informa muy poco, pero suficiente, a lo largo del relato.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es verdad que el discurso se hace difícil, en cuanto nos vemos inmersos en ese nudo emocional que se disipa, a medida que entendemos las circunstancias vitales de una criatura que ama y no sabe cómo expresar ese sentimiento; la rebeldía de alguien que se niega a seguir los mandatos familiares, las rígidas normas sociales y que lo pierde todo por no responder al modelo impuesto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La sensación de abandono es mayor cuando se renuncia voluntariamente a quienes se ama, sin saber cómo tender un puente. Acaso la soledad es la condición del ser, como intuye el personaje. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Guiados por la voz del narrador, que nos lleva hasta el otro extremo de la cuerda aportando datos entreverados, en medio de una maraña de sentimientos, entendemos que la ironía es la única arma con la que se cuenta y con lo que podemos defendernos de la pregunta “¿Qué haría yo si estuviese en mi lugar?”, que se formula el protagonista al final del relato.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6297858491249770248-3737539252407143442?l=consuelotrivinoanzola.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://consuelotrivinoanzola.blogspot.com/feeds/3737539252407143442/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://consuelotrivinoanzola.blogspot.com/2011/02/antonio-lobo-antunes-memoria-de.html#comment-form' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6297858491249770248/posts/default/3737539252407143442'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6297858491249770248/posts/default/3737539252407143442'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://consuelotrivinoanzola.blogspot.com/2011/02/antonio-lobo-antunes-memoria-de.html' title='António Lobo Antunes. Memoria de elefante'/><author><name>Consuelo Triviño Anzola</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16739834954260795119</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='31' src='http://2.bp.blogspot.com/_sOzjT8gncSE/S__Tn_vNiGI/AAAAAAAAAAM/a-v1LaUUNxA/S220/fotoblog.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6297858491249770248.post-765233869090909804</id><published>2010-12-06T03:58:00.000-08:00</published><updated>2011-02-15T11:05:26.256-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Literatura hispanoamericana'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Darío Ruiz Gómez'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='poesía'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Literatura colombiana'/><title type='text'>Darío Ruiz Gómez. En ese lejano país donde ahora viven mis padres</title><content type='html'>"...En /ese lejano país donde viven mis/ padres: geografías del iris embriagado/ ¡Cúbreme también agua apacible/ palabra del suburbio!: ¿Ha regresado/ el niño al quicio de la puerta? ¿Ha venido a buscarlo la figura/ del hombre del sombrero?".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En este su último libro Darío Ruíz Gómez evoca la presencia de los padres, aquellos padres, no sólo biológicos, sino intelectuales, elegidos por nosotros o concedidos por el azar y a quienes debemos nuestra formación intelectual, la estructuración de la personalidad, el nombre y la escritura; por eso, al escribir se intenta desentrañar el misterio del padre: ser incierto y fugitivo. Lo contrario de la madre: alimento, certeza de donde venimos y de quien somos parte.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por tanto, sugiere Ruiz Gómez, la escritura es la búsqueda del padre, en cuanto implica desentrañar, signos, desvelar el enigma del ser. Este diáfano poemario, como toda la escritura de Ruiz Gómez, rastrea la figura del padre en los lugares que quedan atrás, no en las imágenes que se confunden con recuerdos, sino en la fisuras de la mente, donde se filtran las emociones, las sensaciones, los olores... Por esas rendijas se cuela una línea de luz que nos permite vislubrar una presencia que en realidad, es ausencia, vacío de nuestro ser, y que intentamos dibujar con palabras escritas: “….Hay en el sueño de un hijo abandonado el seco rumor de calles perdidas a través de las cuales se precisa la derrota y el terror se apodera de las cosas…”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El padre no está del todo entre nosotros, sugieren estos versos, ni en casa, sino en el umbral, detenido en la cancela. Buscarlo exige eludir ambigüedades, requiere su propia gramática. Y ¿dónde buscarlo si no en la casa que habitó, en los lugares que justificaron su partida? En ese intento de encontrarlo, llegamos a la parte más recóndita de la mente donde el poeta vaga como un sonámbulo: “La oscuridad impide que reconozcamos el rostro que se acerca a la cancela, lo que queda es algo inaudible, ni siquiera eco o rumor”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La palabra "padre" entonces "...se disuelve como un líquido en otro." Pues en verdad estamos huérfanos de padre y ya no tiene sentido ir tras sus huellas en casas abandonadas, en aquellos patios donde antes meditó y ahora agreste crece la hierba, desafiando los afanes cotidianos, porque el padre siempre huye, mientras el niño desconcertado lo observa desde una rota acera. No obstante, el arraigo en la casa, esa casa de la memoria que vive en nosotros, es una forma de retenerlo, de asirlo en el recuerdo, ya que “Abandonar la casa sería no esperarlo, decirle a su cuerpo vacilante que su palabra no tendrá acogida en el espacio que fundó.” Así, la voz del padre está “en cada sombra, en cada parpadeo de una rendija en cada camino de hormigas en el alfeizar de la ventana oculta…”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bellos poemas que refieren la orfandad esencial del ser humano, su errante y circular destino. La conclusión a que nos llevan es que sólo nos queda el lenguaje para restituir lo que queda de él, su olor, sus ademanes, su manera de estar, de marcharse, de aparecer, sus silencios. A nuestro alcance tenemos mapas, plumas, páginas en blanco, tinta.... “¿Dónde podría percibirlo a él? Porque Él es la escritura que tartamudea, la escritura que no define, él es el trazo que mis ojos no ven aún. Lo busco y no encuentro a nadie en estas soledades saturadas de malas, de pésimas canciones.”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;He de agradecer al poeta la precisión de esta poética que pasa de la desgarradora intimidad del ser a la desoladora exterioridad, al espacio deteriorado por el tiempo, devastado por las modas; este reclamo de una pureza que nos restituya la humanidad perdida, que recupere las herencias, el peso que tiene para nosotros el legado de los padres sin los cuales no podríamos explicar lo que somos. También agradezco a la editorial Mirada Malva, por contar con un gran poeta en su catálogo.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6297858491249770248-765233869090909804?l=consuelotrivinoanzola.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://consuelotrivinoanzola.blogspot.com/feeds/765233869090909804/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://consuelotrivinoanzola.blogspot.com/2010/12/dario-ruiz-gomez-en-ese-lejano-pais.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6297858491249770248/posts/default/765233869090909804'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6297858491249770248/posts/default/765233869090909804'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://consuelotrivinoanzola.blogspot.com/2010/12/dario-ruiz-gomez-en-ese-lejano-pais.html' title='Darío Ruiz Gómez. En ese lejano país donde ahora viven mis padres'/><author><name>Consuelo Triviño Anzola</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16739834954260795119</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='31' src='http://2.bp.blogspot.com/_sOzjT8gncSE/S__Tn_vNiGI/AAAAAAAAAAM/a-v1LaUUNxA/S220/fotoblog.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6297858491249770248.post-7198785479453371292</id><published>2010-12-04T07:52:00.000-08:00</published><updated>2010-12-04T08:38:17.168-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Latinoamérica'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='mujeres'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='independencia'/><title type='text'>Las mujeres en la indepencia americana</title><content type='html'>Las historias nacionales en Latinoamérica se refieren a los padres de la patria, especie de héroes o dioses que nos liberaron del dominio español. Saltan los nombres de Bolívar y San Martín y a su lado, Sucre o Córdoba. Pero ninguna historia nos habla de Manuela Sáenz, ni de Francisca Zubiaga de Gamarra, ni de Juana Azurduy quienes participaron en las batallas y demostraron más valor y coraje que los hombres. Fue tal su habilidad en el manejo de la espada, tal su capacidad de mando y sus dotes organizativas, a la hora de animar a la soldadesca, que merecieron altas distinciones militares: tenientes, coronelas, generalas. Esta excepcionales mujeres fueron muy valoradas en su momento por figuras avanzadas como Bolívar y San Martín. Por eso no se entiende cómo su retrato no aparece en el mosaico de la historia, al lado de tan ilustres varones. Antes de conocer a Bolívar y de unirse a él, Manuela Sáenz era una patriota militante que había participado en las luchas independentistas y ayudado a convencer a muchos realistas para que se pasaran al bando independentista. También había animado a la población más humilde, criollos y mulatos para que apoyaran la causa. Sin las "indiadas" ni las "negradas", como se les llamaba, los criollos no hubieran logrado su independencia. Tras el triunfo de Ayacucho y Pichincha vino lo más difícil que era la organización política de las jóvenes repúblicas. En ese momento es cuando a las mujeres, que naturalmente quieren compartir el poder con sus compañeros de lucha, se les hace de lado, se les persigue, ridiculiza, calumnia, se les margina, ejecuta o destierra. El peregrinar de Manuela Sáenz, expulsada de Santa Fé de Bogotá, tras la muerte de Bolívar, repudida en Quito y odiada en Lima, resume el esplendor y la miseria de un continente que tras la independencia eligió la esclavitud, el sacrificio de quienes empeñaron su fortuna y arriesgaron su vida por lo que entendían eran la libertad y la justicia, desconocidas por los criollos bajo el régimen colonial. Manuela Sáenz, enterrada en una fosa común, como Francisca Zubiaga de Gamarra, soportó un siglo de olvido y ahora, que parece haberse convertido en un ícono del feminismo en Latinoamérica, más que un homenaje o un monumento, se merece un lugar en las historias nacionales de las repúblicas que hicieron parte de La Gran Colombia, y del Perú, donde trabajó por la indepedencia. Muchos historiadores y novelistas han querido reparar el olvidó en que cayó construyendo para nosotros un ser de voracidad sexual animal, especie de marimacho insolente y caprichosa, una rara avis a la que se le valora por haber sido la amante de Bolívar. Muy pocos intentan ponerse en su lugar y ver más allá de su legendaria belleza y de su carácter a una mujer que demostró su valía entre los ejércitos y que conoció la dignidad de la derrota. Por eso, el pasado congreso celebrado en la Casa América de Madrid: "&lt;a href="http://www.miradamalva.com/mujeres/programa.html"&gt;II Encuentro Internacional. Mujer e independencias Iberoamericanas&lt;/a&gt;", organizado por la Mirada Malva y por María Ángeles Vázquez, a quien hemos de agradecer su empeño y coraje para llevar a cabo estas empresas quijotescas, abre unas líneas de investigación sobre las que merece la pena profundizar para reconocerle a tan valerosas mujeres su verdadero papel en nuestra historia.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6297858491249770248-7198785479453371292?l=consuelotrivinoanzola.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://consuelotrivinoanzola.blogspot.com/feeds/7198785479453371292/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://consuelotrivinoanzola.blogspot.com/2010/12/las-mujeres-en-la-indepencia-americana.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6297858491249770248/posts/default/7198785479453371292'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6297858491249770248/posts/default/7198785479453371292'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://consuelotrivinoanzola.blogspot.com/2010/12/las-mujeres-en-la-indepencia-americana.html' title='Las mujeres en la indepencia americana'/><author><name>Consuelo Triviño Anzola</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16739834954260795119</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='31' src='http://2.bp.blogspot.com/_sOzjT8gncSE/S__Tn_vNiGI/AAAAAAAAAAM/a-v1LaUUNxA/S220/fotoblog.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6297858491249770248.post-8228358856612415571</id><published>2010-11-01T02:40:00.000-07:00</published><updated>2010-11-01T03:44:58.932-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Literatura hispanoamericana'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Luis Fayad'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Literatura colombiana'/><title type='text'>Homenaje a Luis Fayad</title><content type='html'>El 28 y el 29 de octubre pasado nos reunimos en la Universidad de Sevilla en torno a Luis Fayad, el maestro, que nos ha dado más de una lección de vida a lo largo de su obra narrativa desde que en 1968 sorprendió a los lectores con un libro de cuentos, &lt;em&gt;Los sonidos del fuego &lt;/em&gt;donde&lt;em&gt; &lt;/em&gt;daba muestras de un gran dominio del idioma, de la sorprendente precisión y economía de recursos que va a caracterizar a su obra narrativa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Este encuentro ha sido posible gracias a la pasión, la generosidad y el rigor de los profesores José Manuel Camacho Delgado, titular de Literatura hispanoamericana y Mercedes Arriaga catedrática de Italiano de la Universidad de Sevilla, prestigiosos profesionales con una robusta y sólida obra crítica y de divulgación. Al empuje, al entusiamo y capacidad de trabajo de Mercedes, quien lidera el grupo de trabajo &lt;a href="http://www.escritorasyescrituras.com/"&gt;Escritoras y escrituras&lt;/a&gt;, y José Manuel debemos este encuentro en el que profesores y críticos de distintas universidades de Europa y América ofrecieron su punto de vista en torno a la obra de Luis Fayad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Conocido, sobre todo, por &lt;em&gt;Los parientes de Ester&lt;/em&gt;, el autor colombiano radicado en Berlín desde 1986, se abrió camino en medio de la euforia del boom con esta novela publicada en España, bajo el sello editorial Alfaguara, en 1978. La obra que refería la vida de un modesto grupo familiar en la Bogotá de los años sesenta, trascendía las barreras locales circulando en el contexto internacional al lado de las más importantes de García Márquez, Cortázar, Vargas Llosa, Fuentes y Carpentier, entre otros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En cuatro novelas y tres libros de cuentos, &lt;a href="http://luisfayad.blogspot.com/"&gt;Luis Fayad &lt;/a&gt;ha defendido con asombrosa tenacidad su proyecto de escritura, fiel al lugar de los orígenes, pese a la precariedad del ambiente literario que en Colombia parece no tener la capacidad de acoger la poderosa carga significativa del conjunto de su narrativa. Por suerte, en España se han podido reeditar recientemente dos de sus novelas más importates: &lt;em&gt;Los parientes de Ester&lt;/em&gt; y &lt;em&gt;Testamento de un hombre de negocios &lt;/em&gt;en las editoriales &lt;a href="http://alfaquequeediciones.blogspot.com/"&gt;Alfaqueque&lt;/a&gt; y &lt;a href="http://www.miradamalva.com/biblioteca/biblioteca.html"&gt;Mirada Malva&lt;/a&gt;. Esperamos que en breve se pueda reeditar &lt;em&gt;La caída de los puntos cardinales&lt;/em&gt; donde el autor refiere el viaje de sus antepasados libaneses a Colombia a finales del siglo XIX, país de acogida donde echaron raíces y al que su descendiente rinde tributo en estos siete libros con los que ha renovando el idioma y que quedarán como lo mejor de nuestra tradición literaria. Por eso, la labor de críticos, escritores y artistas como Fabio Rodríguez Amaya, Dasso Saldívar, José Manuel Camacho, Luz Mery Giraldo, Ariel Castillo, José Manuel López de Abiada, Eduardo Ramos Izquierdo, Julio Olaciregui, Catalina Quesada, Virgina Capote y Pilar Ramírez, quienes participaron con sus comunicaciones, es fundamental a la hora de difundir y proyectar la obra narrativa de uno de los más grandes escritores colombianos de nuestro tiempo. Gracias a todos, por su trabajo y por compartirlo en tan entrañable encuentro.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6297858491249770248-8228358856612415571?l=consuelotrivinoanzola.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://consuelotrivinoanzola.blogspot.com/feeds/8228358856612415571/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://consuelotrivinoanzola.blogspot.com/2010/11/homenaje-luis-fayad.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6297858491249770248/posts/default/8228358856612415571'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6297858491249770248/posts/default/8228358856612415571'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://consuelotrivinoanzola.blogspot.com/2010/11/homenaje-luis-fayad.html' title='Homenaje a Luis Fayad'/><author><name>Consuelo Triviño Anzola</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16739834954260795119</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='31' src='http://2.bp.blogspot.com/_sOzjT8gncSE/S__Tn_vNiGI/AAAAAAAAAAM/a-v1LaUUNxA/S220/fotoblog.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6297858491249770248.post-1729463927212186173</id><published>2010-09-20T10:39:00.000-07:00</published><updated>2010-11-01T04:35:43.710-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Dasso Saldívar'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Literatura hispanoamericana'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Consuelo Triviño Anzola'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='La semilla de la ira'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Literatura colombiana'/><title type='text'>La ficción de la historia</title><content type='html'>El pasado 8 de septiembre asistí al VI Simposio Internacional de Literatura: La ficción de la historia, organizado por el Área de Creación Literaria de la Universidad Central de Bogotá, que dirige el crítico y ensayista colombiano Isaías Peña Gutiérrez. Fue muy grato el intercambio de opiniones en torno al valor literario de aquellas novelas inspiradas en temas y personajes de la historia. La conclusión a la que podemos llegar es que la virtud de una novela histórica está en su capacidad de darle vigencia al pasado, recuperando y redimensionando lo que ha sobrevivido a lo largo de los siglos, aquello que se ha fijado en la memoria, lo imperecedero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Parece que está de moda la novela histórica, lo que se aprecia en los escaparates de las librerías, en los aeropuertos y supermercados. Pero no todo libro que se inspira en un hecho del pasado tiene la capacidad de alcanzar la verdad literaria que lo convierte en un clásico, como &lt;em&gt;Memorias de Adriano&lt;/em&gt;, por poner un ejemplo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El hecho es que a estas reflexiones les viene como anillo al dedo el artículo de mi compatriota Dasso Saldívar &lt;a href="http://www.elpais.com/articulo/portada/Verdad/mentira/novela/historica/elpepuculbab/20100807elpbabpor_1/Tes"&gt;"Verdad y mentira en la novela histórica"&lt;/a&gt; publicado el pasado 7 de agosto en el suplemento Babelia de El País en el que subraya de qué manera el mérito de la novela histórica va más allá de cualquier tecnicismo del autor, en cuanto al estilo, loa procedimientos, el punto de vista, etc., y más bien tiene que ver con su capacidad de asumir o de vivir como propias las experiencias del personaje o la atmósfera de la época evocada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo cierto es que la litertura no puede ni pretende competir con la verdad histórica, porque si bien la historia se construye muchas veces sobre grandes mentiras, la literatura en cambio, que es ficción y fabulación, enuncia grandes verdades. A esas verdades se refiere Dasso Saldivar cuando reivindica a autores como Yorcenar, Tolstoi o Graves. En Colombia tenemos dos ejemplos de autores que nos revelan esas grandes verdades como Miguel Torres en &lt;em&gt;El crimen del siglo&lt;/em&gt; y Roberto Burgos en &lt;em&gt;La ceiba de la memoria&lt;/em&gt;, además de &lt;em&gt;El general en su laberinto&lt;/em&gt;. Hay que agradecer a Isaías Peña y a su equipo esta iniciativa que nos permite hablar de literatura y elevar el nivel del debate compartiendo espacios con autores como Pedro Badrán que evoca a la legendaria Pola en &lt;em&gt;La pasión de Policarpa&lt;/em&gt;.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6297858491249770248-1729463927212186173?l=consuelotrivinoanzola.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://consuelotrivinoanzola.blogspot.com/feeds/1729463927212186173/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://consuelotrivinoanzola.blogspot.com/2010/09/la-ficcion-de-la-historia.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6297858491249770248/posts/default/1729463927212186173'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6297858491249770248/posts/default/1729463927212186173'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://consuelotrivinoanzola.blogspot.com/2010/09/la-ficcion-de-la-historia.html' title='La ficción de la historia'/><author><name>Consuelo Triviño Anzola</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16739834954260795119</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='31' src='http://2.bp.blogspot.com/_sOzjT8gncSE/S__Tn_vNiGI/AAAAAAAAAAM/a-v1LaUUNxA/S220/fotoblog.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6297858491249770248.post-8441774942675117358</id><published>2010-06-27T02:19:00.000-07:00</published><updated>2010-11-01T04:38:12.403-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Alice Munro'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Literatura en lengua inglesa'/><title type='text'>Alice Munro: El amor de una mujer generosa</title><content type='html'>Al leer el cuento, "El amor de una mujer generosa", que da título a este conjunto de relatos de Alice Munro, lo que más me sorprendió fue el ritmo narrativo de lo que parecía destinado a ser una novela y que se cierra con una estampida final. De repente se ilumina la atmósfera de oscuridad por la que transitas en el relato y la visión de los hechos cambia, como en los mejores cuentos en los que se nos revela una verdad que palpita en las profundidades del ser. Se puede tratar de un secreto que atormenta al personaje, de un sentimiento que lo acosa, que no da tregua, y en apariencia duerme en su interior sin que le impida seguir adelante con la vida. Pero no es así, aquel dolor, aquel malestar llama a la puerta, golpea, patalea, como un niño encerrado en el sótano de la casa, y exige expresarse, decir su verdad. Esto ocurre en los ocho cuentos de este volumen, protagonizados en su mayoría por mujeres a las que sentimos cercanas, en tanto compartimos con ellas referentes culturales, preocupaciones globales. Situados en la, para nosotros, lejana Vacouver, o en poblaciones de esa zona de Canadá, el ambiente cerrado de la provincia, donde transcurren las vidas de la mayoría de los personajes, oprime los corazones. Es como si la supervivencia de la sociedad dependiera de un pacto de silencio respecto a un hecho violento o doloroso, que va dejando cabos sueltos: el asesinato que no se aclara y que al dilucidarse se entierra; la traición de los amigos que adopta la forma de una sospecha constante; la empecinada, inoportuna y peligrosa intervención de una vecina en nuestra vida cotidiana que en principio se presenta como una ayuda, para al final convertirse en amenaza; la aparición de una extraña que nos asalta en la carretera, haciendo auto-stop, y que hace tambalear nuestro sistema defensivo; el resentimiento acumulado que desata un incendio, sin el cual no hubiera sido posible tomar conciencia de nuestros errores, de la ceguera que nos impide diferenciar lo sustancial de lo accesorio. Escritos con sangre y fuego, estos cuentos hieren con sus dolorosas certezas, pero redimen en cuanto nos abren un vasto horizonte en el que es posible vislumbrar la humanidad en toda su complejidad, trazar nítidos perfiles de hombres y mujeres que enfrentados a su destino se han limitado a hacer lo que han podido y que de repente, se ven empujados a dar mucho más sí de lo que podrían sospechar.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6297858491249770248-8441774942675117358?l=consuelotrivinoanzola.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://consuelotrivinoanzola.blogspot.com/feeds/8441774942675117358/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://consuelotrivinoanzola.blogspot.com/2010/06/alice-munro-tormenta-incendios.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6297858491249770248/posts/default/8441774942675117358'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6297858491249770248/posts/default/8441774942675117358'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://consuelotrivinoanzola.blogspot.com/2010/06/alice-munro-tormenta-incendios.html' title='Alice Munro: El amor de una mujer generosa'/><author><name>Consuelo Triviño Anzola</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16739834954260795119</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='31' src='http://2.bp.blogspot.com/_sOzjT8gncSE/S__Tn_vNiGI/AAAAAAAAAAM/a-v1LaUUNxA/S220/fotoblog.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6297858491249770248.post-4987010498419871113</id><published>2010-05-28T07:51:00.001-07:00</published><updated>2010-11-01T04:39:39.134-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Antonio Muñoz Molina'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Literatura española'/><title type='text'>La novela que no se ha escrito</title><content type='html'>Hay temas que parecen no agotarse, por ejemplo, la revolución mexicana que ha dado lugar a una larga lista de novelas, algunas de ellas extraordinarias, como las magistrales &lt;em&gt;Pedro Páramo &lt;/em&gt;de Juan Rulfo y &lt;em&gt;Recuerdos del porvenir &lt;/em&gt;de Elena Garro, &lt;em&gt;La muerte de Artemio Cruz&lt;/em&gt;, de Carlos Fuentes, hasta &lt;em&gt;Nadie me verá llorar &lt;/em&gt;de Cristina Rivera Garza. Lo mismo ocurre en Colombia con la violencia de los años cincuenta, a raíz del asesinato del líder popular Jorge Eliécer Gaitán, que dio lugar al género conocido como "novela de la violencia" con obras importantes como &lt;em&gt;El día del odio &lt;/em&gt;de J.A. Lizarazo, a la que siguen las novelas &lt;em&gt;El día señalado &lt;/em&gt;de Manuel Mejía Vallejo, &lt;em&gt;Cien años de soledad&lt;/em&gt; de García Márquez, &lt;em&gt;Cóndores no se entierran todos los días &lt;/em&gt;de Gustavo Álvarez Gardeazábal o &lt;em&gt;El crimen del siglo &lt;/em&gt;de Miguel Torres. El hecho es que se trata de episodios que abren una grieta en la historia de un país, que dejan una huella en la memoria, una herida que no se cierra. El tema, a la fuerza, se impone. Es lo que ocurre con la guerra civil en España, que se impone como una necesidad, cada cierto tiempo, y en los últimos años de manera ostensible.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al leer &lt;em&gt;La noche de los tiempos&lt;/em&gt;, de Muñoz Molina, escrita en un momento en que que la ley sobre la memoria histórica levanta ampollas, esperamos una mayor apertura al tema, no sólo una escritura correcta, que está garantizada, sino cierta dosis de pasión y acaso de compromiso, pero, desafortunadamente me quedé a medias, porque algo me faltaba al finalizar el libro. Me lo corroboró una amiga española que ayer me contaba cómo se había salvado su abuelo de ser fusilado, cuando estuvo ante el paredón y sus ojos se encontraron con los de la persona que le iba a disparar. Era un vecino de su pueblo que lo reconoció y le hizo el gesto de que erraría en el blanco, pero que se derrumbara tras el disparo, como si estuviera muerto. Así, arrojado al camión, con el resto de los fusilados, pudo escapar gracias al gesto generoso de su vecino. Este hecho demuestra de qué manera vivió el pueblo ese horror, refiere la grandeza y humanidad de las personas ante situaciones límite, lo que remueve las entrañas, sobre todo, si tratamos de ponernos en el lugar de los protagonistas, lo que en definitiva intenta hacer un escritor, lo cual entraña, en el fondo, una postura ética.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;He leído unas cuantas novelas que tratan el tema de la guerra civil española, o que se sitúan en ese momento de la historia española. La ultima &lt;em&gt;La noche de los tiempos&lt;/em&gt;, casi mil páginas para contar, muy por encima, lo que fue aquel episodio. No digo que la novela tenga que ceñirse a los hechos históricos y convertirse en una crónica, claro que no, pero lo que sí se espera de un autor es que pueda ir más allá de los hechos, para revelarnos hondas verdades de la existencia. Hace unos años leí una maravillosa novela que me recomendó mi amigo Arturo García Ramos, &lt;em&gt;El diario de Hamlet García&lt;/em&gt;, de Paulino Masip, publicada en México en 1944, una extraordinaria y vívida narración de lo que fueron esos momentos previos a la toma de Madrid por los nacionales. La novela nos deja oir las voces de la gente de la calle, la algarabía de los cafés, los rumores en los entresuelos de las casas, la angustiosa huida de los que se sienten acorralados, la resistencia de los que se niegan a admitir la derrota, la temeraria acometida de aquellos que se resisten a reconocer la fuerza del enemigo. Después de esa novela, lo que he leído son historias que, si bien no carecen de amenidad, se quedan cortas. Mil páginas para decir lo que todo el mundo sabe, no sólo es un ejercicio vano, sino una muestra acaso de vanidad, el creer que podemos machacarle al lector la misma imagen, darle la vuelta a la historia de amor entre el arquitecto de la república y la americana, aportar dos o tres datos sobre los orígenes familiares del protagonista, y poner como telón de fondo la Residencia de estudiantes. Para decir tan poco, y además ya conocido, mil páginas, la verdad, me parecen un exceso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Creo que la novela española actual pasa por una fase crítica, que se encuentra en un callejón sin salida, por la indiferencia de muchos de sus autores a lo que ocurre alrededor, a la pérdida de derechos que padecen los ciudadanos, a la corrupción, a la precariedad laboral. Puede que esté equivocada y obviamente me refiero a lo poco conocido, entre las celebridades encantadas de conocerse entre sí, pero no sé por qué lo que percibo es cierta comodidad en este presente precario para tantas personas sin horizonte ni esperanzas. ¿Quien de entre ellos dará cuenta de esta época, de su frivolidad, de la simplicidad del discurso político y de la ferocidad de los grupos económicos que manejan nuestras vidas? Cuánto echo de menos a Galdós.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Seguiremos esperando, pues, la gran novela sobre la guerra civil española que acaso se esté escribiendo en este momento. Vale que no se tenga la realidad como referencia, vale que cuestionemos las creencias y los discursos omnicomprensivos, que no nos tomemos tan en serio (si se trata de modestia, no de simular pudor, de ocultar la chulería). En literatura cabe de todo, inventar universos, crear mundos paralelos, hacer literatura sobre la literatura, parodiarse a sí mismo, asumir que el arte es puro artificio y seguir por esa línea. Lo que no encaja es la pose de que lo que ocurre alrededor no me importa, porque estoy por encima de la realidad social. Desentona eso de que pasamos de ser escritores "cívicos", de que somos artistas de una época descreída, que las emociones son primarias, que la pasión es cosa de almas simples, porque incluso Borges, maestro del artificio y la parodia, se lo creía, veía el universo entero desde el sótano de una casa de Buenos Aires, vio el aleph e hizo que lo viéramos: creer para ver y ver para crear.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6297858491249770248-4987010498419871113?l=consuelotrivinoanzola.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://consuelotrivinoanzola.blogspot.com/feeds/4987010498419871113/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://consuelotrivinoanzola.blogspot.com/2010/05/la-novela-que-no-se-ha-escrito.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6297858491249770248/posts/default/4987010498419871113'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6297858491249770248/posts/default/4987010498419871113'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://consuelotrivinoanzola.blogspot.com/2010/05/la-novela-que-no-se-ha-escrito.html' title='La novela que no se ha escrito'/><author><name>Consuelo Triviño Anzola</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16739834954260795119</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='31' src='http://2.bp.blogspot.com/_sOzjT8gncSE/S__Tn_vNiGI/AAAAAAAAAAM/a-v1LaUUNxA/S220/fotoblog.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6297858491249770248.post-2823447334990011280</id><published>2010-05-28T07:50:00.002-07:00</published><updated>2010-11-01T04:44:25.678-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='J. M. Coetze'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Literatura en lengua inglesa'/><title type='text'>J. M. Coetzee. Desgracia</title><content type='html'>Nada más desolador que esta novela de Coetzee que pone de relieve las contradicciones del presente en la, para nosotros, lejana Suráfrica, donde sobreviven dos mundos enfrentados: el que podríamos llamar "civilizado", occidental y blanco (como punto de vista, más que como etnia), y el rural o tribal. En uno y otro los hombres y las mujeres ven amenazada su seguridad. En la ciudad es el fanatismo y el oportunismo de los que se creen dueños de la verdad; en el campo son los bandoleros y las tribus con sus leyes que amenazan con devastar el mundo de los granjeros, descendientes de los antiguos colonos. El caso es que la raíz cristiana que sostiene la cultura occidental presenta dos caras: o se da la espalda al espectáculo de la lapidación o se sacrifican la razón y el sentido de la justicia para no perder el lugar. Y es que tras la caída del régimen del apartheid, no es que esperemos milagros -porque el odio alimentado durante siglos de segregación, no es menos soterrado que los sentimientos que subyacen en las profundidades de la tribu civilizada-. En ese contexto es llamativo el lugar subordinado de las mujeres en las lejanas comunidades rurales, en aquellas tierras, regidas por normas que las convierte en moneda de cambio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si el matrimonio burgués en el mundo occidental, la mayoría de las veces, es una empresa económica maquillada por la retórica amorosa, en una tribu puede ser un intercambio donde la mujer representa un coste añadido porque, al ser entregada al esposo, la familia debe pagar una dote, lo que requiere un esfuerzo y una importante inversión económica para los pobres. Esto explica su papel subordinado y el prestigio del varón que administra los bienes, entre los que se cuentan sus mujeres. Hasta aquí nos parece que estamos ante una realidad del pasado, de la que nos podemos distanciar con una mirada antropológica. Otra cosa es cuando ese mundo nos toca de cerca, y atrapados en sus reglas hemos de somenternos a ellas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;David Lurie es un profesor de lenguas modernas que trabaja en una universidad de Ciudad del Cabo. Divorciado, con dos matrimonios a cuestas, asume su falta de vocación para mantener esas ataduras y opta por la soledad sin renunciar al sexo. De uno de los matrimonios, le queda una hija que abandona la ciudad para irse a vivir al campo, entregada al cuidado de una granja.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lurie, con cincuenta y dos años, no siente ninguna pasión por la docencia, ni por el trabajo intelectual; el sexo es lo único que lo saca de la rutina y le garantiza una modesta dosis de emociones; se trata de una vida sexual, hasta cierto punto, ordenada y prevista en su agenda, que hace parte de sus gastos mensuales, pero que le deja un vacío cuando quiere acceder al mundo del otro, más allá de los encuentros programados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tras barajar otras posibilidades entre las mujeres que lo rodean, decide tener una aventura con una de sus alumnas lo que trae para él funestas consecuencias. El escándalo y el castigo le esperan a la vuelta de la esquina. Sus colegas lo invitan a retractarse y pedir perdón por el daño causado a su alumna, pero él se niega a lo que considera una farsa y aprovecha el momento para darle una vuelta de tuerca a su vida, renunciado a su carrera, a su jubilación, para ir en busca de su hija.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En aquella apartada provincia, encontramos, al lado de la hija, a personajes entregados a quiméricas empresas, ante las que Lurie se muestra escéptico. Pero, a medida que se adentra en este mundo, empieza a ser consciente de la distancia que lo separa de la vida urbana, con sus valores. Si en este mundo "civilizado" el hombre puede ser también víctima de los prejuicios y de la calumnia, de un grupo de colegas mujeres que no le perdonan el hecho de que no se someta a un juicio público, para ser juzgado por abusar de su posición de poder seduciendo a una alumna; en el otro Lurie es impotente para enfrentar la violencia y el odio que ceba en su propia hija, condenándolo a la humillación. Pero como lectoras sabemos que la trama se construye con verdades a medias, y que el correctivo, que el sistema educativo pretende aplicar a Lurie, requeriría antes un profundo análisis de las relaciones entre hombres y mujeres, asumir como mínimo la complejidad del deseo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo que ocurre es que la reglas del juego en el mundo rural son aún más brutales, con ejércitos de bandoleros que cobran su cuota a los granjeros e imponen su ley, allí se es implacable, especialmente con las mujeres, cuando están solas: pisoteadas, humilladas y violadas, no pueden exisitir sin el amparo de un hombre capaz de enfrentar esa violencia con el poder y las armas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo común en los dos mundos, por tanto, es el imperio de la violencia y el fanatismo, con la culpa que desencadena y contra la que se rebela el protagonista, pero que la hija asume, ofreciéndose como sacrificio, para enmendar acaso siglos de esclavitud, de explotación y dominio sobre unas tierras en otro tiempo arrebatadas por los colonos a sus legítimos propietarios. Coetzee nos deja, por tanto en un callejón sin salida cuando nos damos cuenta de que las barreras mentales y la ignorancia, generan violencia y que la violencia es tan devastadora que puede destruir con un disparo no sólo a los seres vivos, sino que se lleva con ellos siglos de civilización.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6297858491249770248-2823447334990011280?l=consuelotrivinoanzola.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://consuelotrivinoanzola.blogspot.com/feeds/2823447334990011280/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://consuelotrivinoanzola.blogspot.com/2010/05/j-m-coetzee-desgracia.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6297858491249770248/posts/default/2823447334990011280'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6297858491249770248/posts/default/2823447334990011280'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://consuelotrivinoanzola.blogspot.com/2010/05/j-m-coetzee-desgracia.html' title='J. M. Coetzee. Desgracia'/><author><name>Consuelo Triviño Anzola</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16739834954260795119</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='31' src='http://2.bp.blogspot.com/_sOzjT8gncSE/S__Tn_vNiGI/AAAAAAAAAAM/a-v1LaUUNxA/S220/fotoblog.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6297858491249770248.post-5165657278820805602</id><published>2010-05-28T07:50:00.001-07:00</published><updated>2010-11-01T04:50:16.337-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Milagros López Salvador'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Literatura española'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='poesía'/><title type='text'>Milagros Salvador. Jornada de retorno</title><content type='html'>La semana pasada asistí a la presentación de este libro (editado en Madrid en los sellos Visión Libros y Lord Byron Ediciones), con el que mi amiga Milagros nos deleita llevándonos a la infancia.¡Qué casualidad, es el segundo de este año que tiene como tema la infancia! ¿Será por algo? Quizás.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En primer lugar, he de decir que desde que conozco a Milagros Salvador he asistido a casi todas las presentaciones de sus libros, y en cada una de ellas ha sido muy reconfortante disfrutar su estilo, porque además de leer, charla con nosotros, al tiempo que nos da lecciones de poesía, mientras va deslizando con modestia su gran conocimiento de la tradición, desde los griegos que repasa con solvencia, pasando por la mejor poesía española, hasta sus contemporáneos, de modo que cada lectura no sólo nos ofrece su bella poética, sino que además nos regala su saber, porque desglosa conceptos, abre horizontes, interroga y responde de manera sencilla y clara.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Jornada de retorno &lt;/em&gt;se abre con este epígrafe: "Recordar es un verbo que se conjuga con el corazón". Con ello nos advierte que se trata de sentimientos, que la memoria va unida a los sentimientos. Pero los poemas también relacionan memoria y escritura como procesos que nos permiten conocernos y reconocernos: lo que fuimos y lo que somos. ¿Cómo seguir adelante en la vida sin recordar lo que fuimos? Esa operación, nos dice la autora, nos salva y nos redime del dolor por la pérdida, de aquello que ya no es y que nos incluye a nosotros. Recordar es ser en una dimensión que nos permite tomar distancia, asumir la conciencia del tiempo. "La infancia es la raíz/ que se adentra en la tierra y nos sostiene/ con brazos invisibles". Desde esa distancia nos mira la niña que pegada a la ventana ve caer la lluvia, mientras aprende la geografía de su calle, hasta que un día descubre que ella es también parte del paisaje que otros ojos espían. En la infancia también quedan los primeros recuerdos amargos, la inquietante noción de la muerte, los miedos que nos paralizaron. De igual manera, la noción de la felicidad: colores, olores, sonidos, que arrastran cosas que creíamos enterradas, como aquellas palabras muertas o huérfanas, en las sombras, palabras a las que, como ella misma sugiere: " ...vestidas de silencio, / esperando la pluma del poeta/ les sorprendió la muerte./&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el recuerdo se elevan las cosas abandonadas en las que dejamos parte de nuestro ser, pero el secreto está en saber regresar a lo que somos. Acaso sea esta la una forma de asumir el inexorable paso del tiempo: recordar que la muerte es parte de la vida y que en la naturaleza ese tránsito, de un estado a otro, no es más que obediencia al dios Cronos. Por eso, me parece muy propia esta imagen de Milagros Salvador, de la vida humana como una serpentina que alegre y vestida de colores jugetea en el aire, hasta que al final cae a tierra aceptando su destino.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6297858491249770248-5165657278820805602?l=consuelotrivinoanzola.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://consuelotrivinoanzola.blogspot.com/feeds/5165657278820805602/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://consuelotrivinoanzola.blogspot.com/2010/05/milagros-salvador-jornada-de-retorno.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6297858491249770248/posts/default/5165657278820805602'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6297858491249770248/posts/default/5165657278820805602'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://consuelotrivinoanzola.blogspot.com/2010/05/milagros-salvador-jornada-de-retorno.html' title='Milagros Salvador. Jornada de retorno'/><author><name>Consuelo Triviño Anzola</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16739834954260795119</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='31' src='http://2.bp.blogspot.com/_sOzjT8gncSE/S__Tn_vNiGI/AAAAAAAAAAM/a-v1LaUUNxA/S220/fotoblog.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6297858491249770248.post-1783337609718539454</id><published>2010-05-28T07:49:00.000-07:00</published><updated>2010-11-01T04:51:22.297-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='literatura norteamericana'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Philip Roth'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Literatura en lengua inglesa'/><title type='text'>Philip Roth. La mancha humana</title><content type='html'>El episodio de Mónica Lewinsky, en los años noventa, representó un punto de inflexión para la sociedad norteamericana porque evidenció su doble moral. Philip Roth nos lo recuerda en esta novela que expone el problema racial con toda su complejidad, en un momento que podríamos llamar "estúpido" para cierta intelectualidad, vinculada al mundo académico, que antepone sus intereses a la inteligencia y al sentido común, apoyada en eso que designó como "políticamente correcto". Lo que ocurre es que la fórmula se aplicó más al "decir" que al "hacer", dando lugar a contradicciones e incongruencias insólitas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El personaje Coleman Silk es un individuo que destaca en su entorno, una comunidad negra que padece la segregación en los años cincuenta y sesenta. De piel clara, se incribe como blanco en el ejército y al regresar a su país se mezcla con la intelectualidad blanca. Al ser rechazado por su novia, cuándo le presenta a la familia, decide dejar atrás su pasado, abandonar a los suyos y construirse una nueva identidad como "blanco". Pasando por judío, se casa con una americana de familia judía, pero de ideas anarquistas, lo que le da verosimilitad a la trama, al hecho de que la esposa no indague en el pasado de su marido, porque, a su manera, ella también reniega de la cultura a la que pertenece.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La novela se construye a partir de una gran paradoja y es que Silk, que logra seguir una brillante carrera académica, ve caer su prestigio en la universidad. Sus enemigos están entre las nuevas generaciones de profesores, con sus enfoques culturalistas y su noción de etnicidad, vigilantes de lo políticamente correcto. Por ellos es tachado de racista, al haber utilizado la desafortunada imagen "negro humo" , aplicada a dos alumnos que resultan ser negros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La novela presenta diversos discursos y puntos de vista: el del protagonista, el del veterano de guerra que degenera en maltratador, el de su esposa que ha padecido la violencia desde la infancia, en un hogar desestructurado, abandonada por su verdadero padre y por la madre, indefensa ante los abusos de su padrastro, el de la frustrada colega de Coleman, la francesa que muere de aburrimiento en aquella universidad americana de provincia, condenada a la soledad, el de los hijos de Coleman que perciben la oscuridad respecto a la identidad del padre y se enfrentan a él; el de la hermana de Coleman que aporta datos sobre la familia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el lado opuesto se encuentra el hermano de Coleman que decide asumirse como negro y luchar por su comunidad, compartiendo con los suyos los logros posibles, entre otras circunstancias, a lo "políticamente correcto". La novela nos ofrece distintas caras de una sociedad que oscila entre el fanatismo y el oportunismo y que al aferrarse a valores como la raza, la religión y la orientación sexual, en defensa de su individualismo, pero sobre todo de sus mezquinos intereses, pierde una buena parte de la libertad conquistada.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6297858491249770248-1783337609718539454?l=consuelotrivinoanzola.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://consuelotrivinoanzola.blogspot.com/feeds/1783337609718539454/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://consuelotrivinoanzola.blogspot.com/2010/05/philip-roth-la-mancha-humana.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6297858491249770248/posts/default/1783337609718539454'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6297858491249770248/posts/default/1783337609718539454'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://consuelotrivinoanzola.blogspot.com/2010/05/philip-roth-la-mancha-humana.html' title='Philip Roth. La mancha humana'/><author><name>Consuelo Triviño Anzola</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16739834954260795119</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='31' src='http://2.bp.blogspot.com/_sOzjT8gncSE/S__Tn_vNiGI/AAAAAAAAAAM/a-v1LaUUNxA/S220/fotoblog.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6297858491249770248.post-6787189872833932710</id><published>2010-05-28T07:48:00.002-07:00</published><updated>2010-05-28T07:53:35.736-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Lucía Donadío'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='narrativa colombia'/><title type='text'>Lucía Donadío. Alfabeto de infancia</title><content type='html'>El 2010 me trae un regalo que he disfrutado enormemente, el mejor que nos pueden hacer cuando la vida nos concede un trozo de tiempo para dedicarlo a la lectura. Se trata de &lt;em&gt;Alfabeto&lt;/em&gt; &lt;em&gt;de infancia&lt;/em&gt;,  conjunto de relatos breves que se publica bajo el sello editorial Sílaba, una pequeña editorial situada en la ciudad de Medellín, donde reside su autora. Este libro inaugura la colección "Mil y una sílabas", proyecto que sin duda tendrá un futuro promisorio por las personas que han puesto la ilusión y la inteligencia en él, con el deseo de que la literatura avance por los senderos de la imaginación, atraviese océanos y llegue hasta nosotros. El libro está dividido en tres partes: “Aeiou”, “De barcos y zapatos” y “Silabario”, y cada una de ellas nos van descubriendo un universo de personas, lugares y cosas. Tiene la virtud de devolvernos a la edad dorada en la que el mundo alrededor nuestro estaba revestido de magia, como aquel jardín de la casa donde se refugian quienes tempranamente necesitaban evadir la dura realidad de la incomprensión. Allí se descubren las hormigas desfilando en estricto orden, los gusanos, y todo tipo de diminutas alimañas que atraen  y despiertan sentimientos contradictorios; la tierra, las flores, las hojas, las semillas extraídas de los botes de la cocina, son los ingredientes de ese menú imaginario que preparábamos para los amigos invisibles, en aquella vajilla en miniatura que nos regalaron, ritual que imita las costumbres al uso y, acaso, anticipa la fantasmática realidad de ese Otro que jamás será del todo nuestro, porque se nos escapa cuando imploramos su mirada. El entorno natural, extrañamente vivo, como nuestros sentimientos, en el que transcurren los primeros años, se recrea bellamente aquí, desde los ojos de una niña que mira a los adultos y los espía pues, de alguna manera, aprende a sacar partido de su invisibilidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lucía Donadio explora con una riqueza de lenguaje sorprendente el mundo al que hacemos referencia trazando unos perfiles finos, con tal sutileza de detalles que nos devuelve la felicidad y la nostalgia, más que de lo que fuimos, de lo que fueron los seres en quienes nos mirábamos, los padres demasiado ocupados en el oficio de vivir, el padre fatigado, entrando en casa al final del día, la madre entregada por entero a la crianza y cuidado de la prole, las criadas haciendo parte de esa gran familia de una época ya pasada y ejerciendo un poder de seducción por su pertinente oficio y extraña dureza; y los hermanos y hermanas que despertaron el odio y el amor, la envidia y la admiración, sentimientos que si bien nos esclavizan, nos hacen más humanos, en cuanto ayudan a formar nuestro carácter permitiéndonos vislumbrar la noción de la belleza, lo inconveniente de nuestros caprichos o el carácter aleatorio de la felicidad. Y esa belleza, nos dice la autora, está en el orden secreto de las cosas, en la vida oculta que parece existir detrás de ellas, como en las gavetas que guardan un universo de objetos dormidos: “…dientes que el ratón Pérez había dejado olvidados, cabos de vela, lápices diminutos como fósforos, monedas, estampas, cintas, agujas, botones, cartas, medallas y papeles dorados de chocolates y dulces” , huellas que dejamos en nuestro paso por la casa y que de repente descubrimos en el desván, objetos que arrastran una poderosa carga de significados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ese mundo, como suspendido en el tiempo, es nuestra casa original, con habitaciones abiertas para otros y cerradas para nosotros, cuando en las reuniones familiares se nos apartaba, dejándonos escuchar solo murmullos y risas sin sentido, ese no entender que procesaba la materia del llanto, como dolorosa explosión de vida.  Aquella casa, con su jardín, como una gaveta, encierra olores, sabores y colores que acuden a nosotros asociados al miedo o a la felicidad: “El terror a la piscina creció. Ya ni me asomaba a su orilla para meter mis manos. Ya no aceptaba que mi padre me llevara en su pecho. El jardín dejó de ser verde, amoroso y abierto. Y se volvió sombra para mis ojos”. Tras cerrar el libro nos reconocemos en esa niña, en su alma apretada por ese vestido rosado que no puede mancharse, encerrada, oculta en el armario, o bajo la mesa, y a quien, a la vez, se le prohíbe el encierro. Así, he podido volver no sin melancolía a aquella época milagrosamente atravesada, en la que éramos inconscientes de la pureza de nuestros sentimientos, época a la que conviene regresar cuando la rigidez del adulto empieza a mermar en nosotros la capacidad de asombro.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6297858491249770248-6787189872833932710?l=consuelotrivinoanzola.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://consuelotrivinoanzola.blogspot.com/feeds/6787189872833932710/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://consuelotrivinoanzola.blogspot.com/2010/05/lucia-donadio-alfabeto-de-infancia.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6297858491249770248/posts/default/6787189872833932710'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6297858491249770248/posts/default/6787189872833932710'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://consuelotrivinoanzola.blogspot.com/2010/05/lucia-donadio-alfabeto-de-infancia.html' title='Lucía Donadío. Alfabeto de infancia'/><author><name>Consuelo Triviño Anzola</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16739834954260795119</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='31' src='http://2.bp.blogspot.com/_sOzjT8gncSE/S__Tn_vNiGI/AAAAAAAAAAM/a-v1LaUUNxA/S220/fotoblog.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6297858491249770248.post-8544243555020579857</id><published>2010-05-28T07:48:00.001-07:00</published><updated>2010-05-28T07:54:10.472-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Adriana Hoyos'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='poesía'/><title type='text'>Adriana Hoyos: La torre sumergida</title><content type='html'>El pasado jueves 10 de diciembre se presentó en el el Centro de Arte Moderno de Madrid, el libro de poemas de mi amiga Adriana Hoyos, que ve la luz en la colección "Biblioteca íntima" del sello March editor de Barcelona.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Conozco a Adriana Hoyos desde hace veinte años. La conocí en Bogotá cuando ella agitaba el ambiente que la rodeaba, el de universidad Javeriana donde cursaba la carrera de Literatura, una institución regentada por curas jesuitas, pero animada por algunos intelectuales contestatarios, invitados a dar cursos, para que el alumnado se olvidara por un momento del espíritu confesional que regía el claustro. A través de esas fisuras, por suerte, el arte y la poesía tocaban los corazones de algunas criaturas inquietas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Adriana no sólo era una estudiante inquieta, sino además alguien muy singular por su historia familiar, ya que viene de una familia de músicos, de niños violinistas que sorprendían al auditorio por su precocidad; y pese a su juventud, en aquel tiempo, llevaba dentro de sí, acaso, más mundo y experiencias que el resto de sus colegas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Primero se había educado en Barcelona, en lo que podría decirse un colegio “pijo” y en un ambiente catalanista; segundo, tenía la cabeza llena de paisajes, de ciudades lejanas, de lugares tan dispersos que intenta retener en los “ires” y “venires” de su azarosa vida familiar, de antepasados viajando por selvas tropicales y ciudades coloniales, en busca de tesoros. A esto se sumaba un horizonte de lecturas y de inquietudes que incluía a poetas como Pound o Eliot, de modo que Bogotá por aquel entonces, finales de los ochenta, a pesar de su ritmo vertiginoso, se le haría pequeña. Por eso buscaba en sus calles, en sus secretos rincones, en las personas, una luz, una guía, mientras ensayaba las notas de este poemario que empezó a escribir hace veinte años. De ahí que percibamos en este libro su lento proceso de fermentación: “escribo para retenerme/ Para que la vida no huya/ En un afán irremediable/ En un intento fallido”, dirá en estos versos que nos llegan como una declaración de intenciones, como el punto de partida tras una larga meditación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El viaje, la fuga, la búsqueda que te condena a ser de aquí y de allá, el abismo que se abre entre dos orillas, marca la vida de la autora como la de quienes al igual que ella estamos condenadas a ser de allá y de aquí y a veces a no ser de ninguna parte. Ese estar en un lugar donde no se puede ser, y a la vez, ser de un lugar donde no se puede estar, tan inquietante, tensa su poética, una poética de los lugares, pero también de las rupturas y de abismos que se intenta salvar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Adriana Hoyos, acaso sin saberlo, en su infancia descubre la poesía a través de la música, o al menos llega a ella, siguiendo el ritual de quien rozando las templadas cuerdas de un violín suelta las notas que lleva dentro. Buscaba fuera lo que llevaba dentro, en cada, gesto, en cada acto de rebeldía: “Sonido fragmentado de los sueños/Violín enfermizo de nuestra infancia”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En su travesía tuvo que rebelarse contra el destino que otros decidieron para ella. Es decir, se vio condenada a ir contracorriente, lo que siempre dificulta el avance. Sin embargo, esa corriente arrastraba la sustancia poética, como los restos de todos los naufragios que rescatamos del fondo, esa torre sumergida que apunta a lo alto. Ella pudo haber sido otra, y pudo haber vivido allá y no aquí, porque ese destino programado la perseguía en Bogotá o en Sabadell, o mejor intentaba arrebatarle los sueños: “Ser fotógrafos o poetas queríamos / O morir al cielo sereno de Madagascar”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y es que aunque huyamos de los mandatos y las sentencias, acabaremos consumando, tarde o temprano, nuestro destino –los extremos se tocan-, entre las máscaras del miedo y del deseo. La vida, entonces, nos parece un maravilloso y matemático entrecruzamiento de destinos: lo que los demás deciden que seas, lo que no quieres ser, lo quisieras ser. De ahí la pregunta: “¿Quién eres tú transeúnte de todas las orillas? /Incapaz de asumir el desarraigo/ Ajeno a lo que más deseas/ Perseguido por el tiempo”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las líneas continuas y discontinuas se encuentran en un momento de nuestra vida, atrás queda no la música, sino su destino de intérprete, atrás el ojo que se observa y delante la cámara que detiene los instantes. En este poemario, pues, se juntan tres destinos, el de la niña violinista, el de quien observa clínicamente el ojo y el de la artista. La síntesis de esas vidas soñadas y deseadas es &lt;em&gt;La torre sumergida&lt;/em&gt;, con las cinco piezas que la conforman, con la sobriedad de sus versos, con los largos silencios que guarda el poema que se hace y deshace cual “Los dibujos del aire” y que nos dice: “Aprender serenamente los dibujos del aire/Las imágenes rescatadas del sueño/los dictados secretos de la música/el vuelo del pájaro".&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6297858491249770248-8544243555020579857?l=consuelotrivinoanzola.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://consuelotrivinoanzola.blogspot.com/feeds/8544243555020579857/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://consuelotrivinoanzola.blogspot.com/2010/05/adriana-hoyos-la-torre-sumergida.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6297858491249770248/posts/default/8544243555020579857'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6297858491249770248/posts/default/8544243555020579857'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://consuelotrivinoanzola.blogspot.com/2010/05/adriana-hoyos-la-torre-sumergida.html' title='Adriana Hoyos: La torre sumergida'/><author><name>Consuelo Triviño Anzola</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16739834954260795119</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='31' src='http://2.bp.blogspot.com/_sOzjT8gncSE/S__Tn_vNiGI/AAAAAAAAAAM/a-v1LaUUNxA/S220/fotoblog.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6297858491249770248.post-5018377067393920129</id><published>2010-05-28T07:47:00.000-07:00</published><updated>2010-11-01T04:52:57.384-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Mercedes Arriaga'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Congresos'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='escritoras y escrituras'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Italia'/><title type='text'>Los congresos académicos</title><content type='html'>Hola, a quienes me han preguntado por este encuentro, bajo el lema &lt;em&gt;Sguardi dai/sui Sud: Meridione, Mediterraneo e Sud Globale, &lt;/em&gt;decirles que confirma mi percepción respecto a lo mucho que nos falta por equiparar la capacidad de conceptualizar con nuestras actitudes. Quiero decir que, por un lado, están las ideas que nos formamos y por otro, nuestro comportamiento. Este congreso afianza mi idea de que más importante que el currículum académico y la categoría profesional, es la persona, su manera de acoger al otro, su apertura y amplitud de miras. Esta introducción para explicar que el tema sobre el "Sur" como concepto en la actual sociedad, y como imaginario, como invención del "Norte" para descalificar a esa otra parte del mundo que considera "inferior", se expuso con juiciosa argumentación. Mención especial para Roberto Dainotto, profesor en Duke University; Serena Guarracino de la Universidad de Nápoles y Mercedes Arriaga, de la Universidad de Sevilla. El primero se refirió a Montesquieu y sus estereotipos sobre el sur, entre otras cosas, a partir de sus impresiones de su viaje a Italia; la segunda se refirió a la figura del castrado en la Londres de principios de siglo, que sirve a la prensa y a la crítica artística para desvalorizar la cultura del sur; y la tercera, en su línea de trabajo sobre la escritura de mujeres se refirió a dos autoras italianas. Con Mercedes compartimos mesa e impresiones, ya que fue muy llamativo el comportamiento de la moderadora, una profesora de nombre Federica que brutalmente nos confinó al sur del sur. Como mujeres, nos despojó del derecho a exponer con tranquilidad nuestra comunicación. Me explico, la mesa estaba compuesta por tres mujeres, nosotras dos y ella, y un hombre. La moderadora, cómo no, dejó que el señor se extiendiese casi una hora cuando el límite eran 20 minutos. En cambio, a nosotras nos cortó antes de los 20 minutos, además de interrumpirnos permanentemente. Primero porque no sabía quién era yo, y tuve que escribirle mi breve currículum, no sé para qué si no nos presentó a ninguna de las dos; segundo porque le molestó que yo expusiera en lengua española, pese a que estábamos en un contexto multilíngue en el que se me explicó que podía exponer en español. Aún así, la experiencia de hablar de Vargas Vila en Italia, país en el que vivió y le inspiró muchas novelas, fue muy grato, ya que en la cena, pudimos conversar de manera distendida con colegas de otras universidades de Italia, de Túnez, Grecia y del Departamento de Lingüística y Lenguas Modernas que organizó el encuentro, como la propia directora, Maria Pagliara que tampoco daba crédito al comportamiento de su colega. En resumen, que hay un Sur del Sur y que nos queda mucho por aprender. Para terminar, sin que parezca una frivolidad, insistir en que lo mejor de los encuentros es lo que ocurre fuera de los recintos académicos, al calor de una charla distendida donde cada quien deja ver lo que es en la forma de darse a los otros y en su capacidad de escuchar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6297858491249770248-5018377067393920129?l=consuelotrivinoanzola.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://consuelotrivinoanzola.blogspot.com/feeds/5018377067393920129/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://consuelotrivinoanzola.blogspot.com/2010/05/los-congresos-academicos.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6297858491249770248/posts/default/5018377067393920129'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6297858491249770248/posts/default/5018377067393920129'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://consuelotrivinoanzola.blogspot.com/2010/05/los-congresos-academicos.html' title='Los congresos académicos'/><author><name>Consuelo Triviño Anzola</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16739834954260795119</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='31' src='http://2.bp.blogspot.com/_sOzjT8gncSE/S__Tn_vNiGI/AAAAAAAAAAM/a-v1LaUUNxA/S220/fotoblog.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6297858491249770248.post-4948778167678499808</id><published>2010-05-28T07:46:00.000-07:00</published><updated>2010-05-28T07:52:51.069-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Universidad de Bari'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Literatura y Género'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='congreso'/><title type='text'>Congreso en Italia</title><content type='html'>Los días 26, 27 y 28 de noviembre estaré en Bari, asistiendo a un congreso organizado por la Universidad de Bari. Presentaré una comunicación en torno a José María Vargas Vila. Quien quiera consultar el programa, puede hacerlo a través del portal del hispanismo http://hispanismo.cervantes.es.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6297858491249770248-4948778167678499808?l=consuelotrivinoanzola.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://consuelotrivinoanzola.blogspot.com/feeds/4948778167678499808/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://consuelotrivinoanzola.blogspot.com/2010/05/congreso-en-italia.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6297858491249770248/posts/default/4948778167678499808'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6297858491249770248/posts/default/4948778167678499808'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://consuelotrivinoanzola.blogspot.com/2010/05/congreso-en-italia.html' title='Congreso en Italia'/><author><name>Consuelo Triviño Anzola</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16739834954260795119</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='31' src='http://2.bp.blogspot.com/_sOzjT8gncSE/S__Tn_vNiGI/AAAAAAAAAAM/a-v1LaUUNxA/S220/fotoblog.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6297858491249770248.post-7057616966458592368</id><published>2010-05-11T14:45:00.000-07:00</published><updated>2010-05-28T07:52:13.139-07:00</updated><title type='text'>Bienvenida</title><content type='html'>&lt;div&gt;Un saludo muy especial a quienes como yo giran alrededor de la escritura y la lectura entendedida también como interpretación de los signos del arte y de las señales que nos rodean. Periódicamente pondré críticas de libros y de películas que espero compartir, para abrir con ello un diálogo, a la manera de una charla informal entre amigos.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6297858491249770248-7057616966458592368?l=consuelotrivinoanzola.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://consuelotrivinoanzola.blogspot.com/feeds/7057616966458592368/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://consuelotrivinoanzola.blogspot.com/2010/05/bienvenida.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6297858491249770248/posts/default/7057616966458592368'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6297858491249770248/posts/default/7057616966458592368'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://consuelotrivinoanzola.blogspot.com/2010/05/bienvenida.html' title='Bienvenida'/><author><name>Consuelo Triviño Anzola</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16739834954260795119</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='31' src='http://2.bp.blogspot.com/_sOzjT8gncSE/S__Tn_vNiGI/AAAAAAAAAAM/a-v1LaUUNxA/S220/fotoblog.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry></feed>
